PARA ATLETISMO

El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas

El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas
El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas

Hace dos meses, Gertrudis Ortega le entregaba a Panamá su primera medalla en los Juegos Deportivos Parapanamericanos de Lima.

Ahora, a solo días de viajar al Campeonato Mundial de Para Atletismo en Dubái, Ortega sufre todos los días para subir las escaleras en su silla de ruedas y llegar al segundo piso de los dormitorios del Centro de Medicina Deportiva (Cemed) del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes).

¿La razón? Un ascensor que ya cumple  cinco meses sin funcionar.

“Como estoy en silla de ruedas, se me hace bastante difícil subir y bajar escaleras para llegar a mi dormitorio”, expresó Ortega.

 “Los ascensores tienen meses de estar dañados y hasta la fecha no se nos da respuesta de nada”, agregó.

Ortega, de 46 años de edad, está hospedado en los dormitorios del Cemed, en el edificio a un costado de la piscina Eileen Coparropa, mientras completa la última parte de su preparación para el Mundial en Emiratos Árabes Unidos.

El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas
El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas

El oriundo de la comunidad de El Espino, en las afueras de La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, tiene planeado viajar a Dubái el próximo viernes 1 de noviembre junto a otros siete atletas panameños para ver acción en el último paso previo al objetivo final, que es decir presente en los próximos Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

Medallista de bronce en el impulso de bala en la categoría F33 para sillas de ruedas, Ortega viene de poner fin a una larga sequía de 12 años sin medallas para Panamá en Juegos Parapanamericanos, desde que el atleta chiricano Saed Díaz se alzó con la medalla de plata en Río de Janeiro 2007.

No obstante, su principal temor en estos momentos es quedar fuera del Mundial por algún tipo de lesión ocasionada al tener que subir y bajar las escaleras todos los días.

Curiosamente, mientras Ortega realiza su odisea diaria de subir y bajar las escaleras, un letrero en el interior del Cemed aclara que “los atletas son prioridad”.

“Hay muchos que prefieren quedarse callados, pero yo no puedo, porque el mal es para mí”, indicó. “A un compañero se le dijo que él mismo tenía que buscar el técnico para arreglar el ascensor, cuando los que tienen que hacer las gestiones son ellos mismos”, reclamó.

Ortega contó  cómo en ocasiones, cuando regresa del trabajo tarde en horas de la noche, debe subir las escaleras sin la ayuda de nadie.

Recalcó lo difícil que es para él tener que bajarse de su silla y subir escalón por escalón,  y a la misma vez, arrastrar la silla por las escaleras con una mano, cuando no tiene a nadie que lo pueda ayudar a subir a su dormitorio.

Al ser consultado sobre una posible solución, el también lanzador de jabalina indicó que lo más fácil y lógico sería trasladar a los atletas de sillas de ruedas a los dormitorios ubicados en el área de la piscina o al frente del estadio Rommel Fernández para no tener que lidiar con la problemática del ascensor. Sin embargo, mencionó que ya fueron sacados de ambas áreas para colocar a otro grupo de atletas.

 “Hace rato se nos debió ubicar en un lugar más accesible”, lamentó. “Pero le dan prioridad a las personas que caminan y a nosotros, los de discapacidad de movilidad reducida, no nos dan esa prioridad y nos mandan al edificio con el ascensor que no sirve”, dijo.

El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas
El difícil ascenso de un atleta en silla de ruedas

Recta final

Ortega, quien fuera el abanderado de Panamá en los pasados Parapanamericanos en Perú, se encuentra en la parte final de su preparación, entrenando a doble turno, con una primera parte en el gimnasio en horas de la mañana y otra en las instalaciones del Rommel en horas de la tarde.

“Mi objetivo en Dubái es lograr la clasificación para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020”, destacó.

 Y ante la pregunta de si temía por algún tipo de represalias de parte de las autoridades por salir y denunciar públicamente su malestar, Ortega confesó que el temor sí existe, “pero la verdad hay que decirla”.

“Nunca había vivido esto anteriormente, porque siempre que veníamos nos dejaban un par de días en los dormitorios en la parte de abajo y ya”, añadió.

Respuestas

Sobre este tema, Luis Denis Arce, subdirector de Pandeportes, indicó que ya están en conversaciones con la empresa para corregir el problema.

“Como ustedes ya saben, nosotros acabamos de entrar y estamos viendo que hay unos problemas y, en este caso, lo del elevador”, dijo Arce. “Pero, mientras tanto, estamos buscando la alternativa para que el atleta pueda ingresar a los domicilios que están en el área de la piscina, como lo está haciendo su compañero Rubén (Lansiquot)”, agregó.

Arce reiteró su compromiso por otorgarle las mejores condiciones posibles a los atletas en las instalaciones de Pandeportes.

 Pero, regresando a Ortega, el medallista respondió sorprendido sobre la alternativa de mudarse junto a su compañero Rubén, dado que él también fue trasladado hace poco del área de la piscina y se encuentra actualmente hospedado en el segundo piso del Cemed.

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