La leyenda del baloncesto panameño Mario Butler estuvo ayer en el gimnasio Kiwanis de El Chorrillo, donde compartió su magia con la niñez y varios instructores.
Allí, Butler recordó de su misión en Panamá, de sus compañeros, entre ellos del recién fallecido Adolfo Medrick, y fue enfático en decir que nunca le dirá que no a Panamá.
El canastero, de 61 años de edad y radicado en Puerto Rico, regresó a Panamá para darle un poco de lo que consiguió en las canchas panameñas. “Le debo a mi país, yo le saqué mucho y es tiempo de devolverle lo aprendido, sobre todo a los niños y ver si en un futuro podemos sacar una estrella”, añadió.
“En cualquier forma ayudaré a mi país. Lo estoy haciendo ahora. Si me lo ofrecen yo nunca le voy a decir que no a Panamá”, comentó Butler, sobre la posibilidad de dirigir la roja sin mangas; aunque aclaró que no está buscando ningún puesto.

Butler lidera la fundación Big Brother, la cual comienza a dar sus primeros pasos para concretarse. “A la fundación solo le faltan unas firmas, pero eso es algo protocolar”, detalló sobre una de las aspiraciones de su vida como ex jugador.
En el convivio en El Chorrillo, Butler compartió con decenas de niños y entrenadores que asistieron a su convocatoria para aportar, como él dice, “ ese granito de arena al baloncesto panameño”.
En la cancha
Butler regaló balones y consejos a los asistentes, no sin antes realizar varias competencias que se organizaron en la cancha. Además, era el cierre de temporada de la liga Kiwanis.
El también conocido como El Expreso está enfocado en desarrollar, a través del baloncesto y su organización, una mejor calidad de vida en niños y jóvenes, utilizando la recreación, las artes y el deporte como instrumento para fortalecer la autestima individual y colectiva.
La fundación
“Yo estuve en Colón hace un mes y prometí regresar para regalar unas bolas de Navidad, estoy cumpliendo mi promesa aquí en El Chorrillo”, comentó Butler, quien tiene previsto regresar en la noche de hoy a Puerto Rico.
El excanastero explicó que Big Brother, “es el hermano grande, cuando papá no está, nosotros salimos a darte la mano, una ayuda para que subas una escalera cuyo último peldaño es el éxito”.
Mensaje
“Mi mensaje a la juventud y a todos es que sigan dándole, ya que yo vine de un programa similar y quiero decirles que muchos lo pueden hacer”, explicó Butler, quien prometió volver en enero de 2019 para anunciar oficialmente la creación de su fundación.
Considerado uno de los mejores reboteadores, comentó que se mantiene pendiente del desarrollo del baloncesto panameño. “Por eso estamos aquí, cuando uno ve que perdemos en la Sub-15 por muchos puntos ante Puerto Rico, causa preocupación, y todos los que han jugado por Panamá tienen la obligación de aportar”.
“La federación tiene que entender que no es el único que puede ayudar en el desarrollo de los jugadores, este es un trabajo de todos los panameños”, señaló el hombre que brilló en las década de 1980 y 1990.
También se refirió a la eliminación de Panamá, camino al Mundial de China 2019. “Si estamos eliminados, yo creo que ninguna persona puede implementar un sistema de juego en poco tiempo, tienes que estar tres o cuatro años”, dijo.
Recalcó que el quinteto panameño necesita mucho fogueo y “fogueo de nivel”. Para Butler a la roja sin mangas le faltó personalidad.
“En mis tiempos había dos equipos, A y B, y llegó el momento que se alternaban porque ambos eran muy buenos, a ese nivel tenemos que regresar”, comentó el hombre de 6 pies y 9 pulgadas.
