Desde la perspectiva de una simulada dirección del Deporte Aficionado Nacional, que trata de intercambiar ideas y experiencias buscando en todo momento la superación del deporte aficionado y de la recreación en nuestro medio, en Panamá esta tarea es complicada, ya que al crearse el INDE, se le asignaron atribuciones para la dirección tanto del deporte aficionado como para el deporte profesional.
Igual sucede en otros países, lo cual exige la designación de un Director General con amplia capacidad de ubicación para la atención de ambos campos.
Si yo tuviera el honor de dirigir el deporte nacional, tendría serios problemas, por mi amplia formación en el deporte aficionado. Se me ocurre que esto podría solucionarlo creando las subdirecciones para atender ambos campos del deporte.
Siendo mía la decisión, me inclinaría por definir el perfil para cada cargo y mediante concurso abierto obtener la selección de elementos idóneos para la tarea. Y en este país contamos con las personas capacitadas que estoy seguro podrían darle otro rumbo a nuestro sufrido deporte. Pero se nos dificulta la visión necesaria para escoger a estas personas y darles la autoridad y el respaldo requeridos.
Siendo director del deporte nacional, iniciaría un movimiento para efectuar la diagnosis de nuestro deporte a fin de determinar el carácter de sus problemas y proponer soluciones a los mismos. Se me ocurre que para lograr este diagnóstico debería dar los pasos siguientes:
Reuniones de trabajo con el Comité Olímpico de Panamá, a fin de establecer una metodología de trabajo que permita a todos los panameños conocer el campo de trabajo de cada organismo, evitando tantas luchas estériles que solo consiguen desviar recursos para el deporte. Son dos organismos que tienen claramente definidos su campo de acción: el COP, la Carta Olímpica, y el INDE, su propia legislación nacional. Ambos organismos deben trabajar mancomunadamente y sin imposiciones.
