El Barcelona (3º) falló ayer en su asalto al liderato de LaLiga por culpa de la remontada (2-1) que le asestó el Granada (8º) en el Camp Nou, en el partido que faltaba para cerrar la 33ª jornada, en el que fue expulsado el técnico azulgrana Ronald Koeman (66).
Después de marcharse al descanso con una ventaja de 1-0 en el marcador y buenas sensaciones, consiguiendo incluso que el Granada no dispusiera de ninguna ocasión de gol, el Barça se desinfló en la segunda parte y se quedó sin respuesta en cada gol de los rojiblancos.
El astro argentino Lionel Messi, deseoso de dormir como líder de LaLiga ayer jueves y trasladar la presión al Atlético de Madrid (1º), abría las hostilidades en el primer tiempo con un potente disparo cruzado (23) a pase del francés Antoine Griezmann.
Pero el Granada cambió por completo su cara tras el paso por vestuarios y, por medio del venezolano Darwin Machís primero (63) y del veterano delantero de 39 años Jorge Molina después (79), logró darle la vuelta al luminoso y dar la gran sorpresa, poniendo el campeonato español todavía más al rojo vivo de lo que ya estaba.
Con su derrota, los azulgranas permanecen en el tercer puesto de la clasificación con 71 puntos, los mismos que el Real Madrid (2º) y a dos del Atlético (73 puntos). El Sevilla es 4º con 70 unidades.
Con su triunfo, el Granada permanece octavo con el triunfo, pero acumula ahora 45 puntos, a cuatro del Villarreal (7º).
El Barcelona juega el domingo ante el Valencia.

