El Bayern Múnich, líder de la Bundesliga, retomó ayer sus entrenamientos, pero sus jugadores fueron repartidos en grupos pequeños para mantener las distancias de precaución ante la pandemia del coronavirus.
Las figuras del club bávaro no se ejercitaban juntas sobre el césped desde el 13 de marzo y en su reencuentro tuvieron que mantener una distancia de al menos un metro y medio, sin abrazos ni apretones de manos ni contacto físico.
“Es una sensación muy extraña realizar una sesión de entrenamiento en grupos pequeños”, declaró el arquero Manuel Neuer.
