Enfocado en afinar detalles para Catar 2022, al que ya está clasificado, Brasil puede definir hoy en el Maracaná el destino de Chile, que necesita sumar como sea para mantener con vida el sueño mundialista.
Con Neymar de regreso, aunque arrastrando críticas por la mala hora del PSG, la Seleção puede adjudicarse la segunda ausencia consecutiva de La Roja a una Copa del Mundo, tras la de Rusia 2018, y la sepultura de la generación dorada de Alexis Sánchez y Arturo Vidal.
Los chilenos, sextos con 19 puntos, a 2 de la repesca y a 2 del último puesto de clasificación directa, necesitan lo imposible para llegar con buenas chances el martes a la última fecha: vencer a Brasil, que nunca ha perdido en casa por eliminatoria sudamericana.
En el legendario Maracaná de Río de Janeiro, el líder invicto (39 puntos en 15 juegos) volverá a vestirse de verdugo ante un rival que se niega a ser condenado.
Baja por lesión en la anterior doble fecha (1-1 con Ecuador, triunfo 4-0 ante Paraguay), Neymar está de vuelta y, una vez más, con un nubarrón persiguiéndole.
El 10 es uno de los principales blancos de la hinchada y la prensa francesa, debido a la eliminación del PSG en octavos de la Champions League ante el Real Madrid y un juego bajo de nota en la Ligue 1 que, sin embargo, su equipo lidera.
Acostumbrados a arroparlo, Tite y los suyos defienden a su principal figura, de gran valía en la búsqueda del sexto título mundial: segundo artillero (7) y principal asistidor (8) del clasificatorio.

