“Ahogados” quedaron los chiricanos involucrados en la natación, luego de que representantes de la empresa Construcciones y Edificaciones del Pacífico (CEP) confirmaron que la construcción de la nueva piscina Olímpica de Chiriquí –que empezó en noviembre de 2018–, estaría lista en abril de 2022, casi cuatro años después de que la antigua pileta fuera demolida.
“Estamos en espera de que la Contraloría General de la República apruebe la adenda para la construcción del techado sobre la fosa, que no estaba en el diseño original”, confirmó Erik Martínez, arquitecto de la obra.
El director provincial de Pandeportes, Benjamín Ortega, y el vicepresidente de la Federación de Natación, David Delgado, sostuvieron un conversatorio con dirigentes deportivos, padres de nadadores, representantes de clubes de natación y de la propia empresa CEP, en el que debatieron sobre varios elementos omitidos en la construcción de la nueva piscina que son relevantes para que esta sea reconocida por la Federación Internacional de Natación (FINA) como por ejemplo la zona de oficialía que no está ubicada en el lugar regulado ( a un costado derecho no en el centro de la fosa).
A estos elementos se suman el largo periodo que llevan las obras y la pandemia de la covid-19, que han obligado a muchos de los nadadores de la provincia a permanecer inactivos, lo cual es, por demás, contraproducente para ellos.
¿Qué hacer?
Para Daira Rojas, entrenadora de natación, lo que queda es esperar. “No podemos hacer más nada. Apegarnos a la voluntad del alcalde de David para que nos autorice el uso de las piscinas municipales”, dijo.
Karen Kant, madre de un atleta de alto rendimiento, expresó que la mayoría de los nadadores está decepciona. “Lo se por mi hijo, quien sabe lo difícil que es regresar al agua para entrenar después de tantos meses”, destacó.
A su juicio, los nadadores de la provincia regresarán en malas condiciones, con tiempos alejados de los óptimos. La natación chiricana desaparecerá, dijo, al referirse a los nadadores de alta competencia.
Futuro incierto
Luis Arce K., nadador Élite, expresó que afecta estar fuera de agua física mentalmente, ya que se pierde mucha masa muscular y con ello fortaleza, flexibilidad y velocidad.
“Mentalmente se desmotiva, al ingresar al agua los tiempos que antes se hacían son muy altos comparándolos cuando se está entrenando a diario”, dijo Arce.
Por su parte, el entrenador Jhony Ramos explicó que la natación no es parecida a ningún otro deporte, porque al dejar de nadar o entrenar durante una semana las condiciones del atleta disminuyen por lo menos el doble de lo que disminuirían en un deportista de otra disciplina.

