Los sueños de Tiger Woods de pelear por el título en el Masters de Augusta se esfumaban ayer en un aciago inicio de tercera ronda, en el que caía al 35º lugar, a 12 golpes del líder y gran favorito, Scottie Scheffler.
Pese a la gran ventaja del actual número uno de PGA, que superaba en cinco golpes a sus inmediatos perseguidores, Woods aspiraba a demostrar en el arranque del fin de semana que está preparado para un nuevo milagro en Augusta.
A sus 46 años, Woods fue capaz el viernes de evitar el corte y seguir en competencia en su primer torneo desde el brutal accidente automovilístico de febrero de 2021, en el que casi pierde la pierna derecha.
Haciendo pareja con su compatriota Kevin Kisner, Woods tropezó en el arranque de la tercera ronda al cometer un bogey en el primer hoyo por segundo día seguido. En el segundo hoyo estuvo a centímetros de un eagle pero se conformó con un birdie que le volvía a dejar a nueve golpes de distancia de Scheffler.

