Equitación

Elegancia y precisión se apoderan de la pista

Elegancia y precisión se apoderan de la pista
Jenny Schuverer junto a su hermano, quien es su entrenador en el adiestramiento ecuestre. Cortesía

La elegancia y precisión se apoderan de la pista cuando Jenny Schuverer se pasea triunfante sobre el ejemplar John Col en la arenosa del Club Ecuestre Metropolitano, ubicado en Clayton.

En su andar elegante, rítmico y preciso, se roba miradas y aplausos. Es su premio por terminar campeona nacional de adiestramiento, su nueva pasión deportiva, en la que aspira volver a vestir los colores panameños en unos juegos regionales y, por qué no, en París 2024.

Schuverer ya representó a Panamá en tiro en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996. Además, obtuvo múltiples títulos nacionales de salto en la equitación y también en pentatlón moderno.

Tras una larga carrera en estos deportes, desde hace un año prueba suerte en el adiestramiento, doma de caballo o dressage, como se le conoce a esta modalidad de la equitación, poco practicada y difundida en Panamá, pero que es todo un espectáculo concurrido en las olimpiadas.

Su preparación la realiza bajo la guía de su entrenador y hermano, Franz, también instructor de salto en la actividad ecuestre.

La doma consiste en guiar a un ejemplar por un recorrido en el que se destaque su elegancia y obediencia, ambos aspectos conjugados en una perfecta armonía con el jinete. Al final, muchos se llevan las palmas de los asistentes, como un premio a su ejecución.

“Siempre he sido una apasionada de los caballos, siempre me ha gustado montar y competir. Sin embargo, ya no soy tan osada como antes, por eso quise practicar el dressage, aunque cada deporte tiene su riesgo y dificultad”, destacó Schuverer,

“En este momento, me siento muy cómoda en el adiestramiento. Además, la familia, el trabajo y la edad también juegan un papel fundamental en el desempeño de un atleta de alto rendimiento, que desea emplearse a fondo”, explicó.

Se las ingenia

Schuverer fue uno de los cientos de atletas panameños que se la tuvieron que ingeniar para seguir entrenando debido a la cuarentena impuesta por las autoridades para frenar la propagación del nuevo coronavirus.

Junto a su familia, se trasladó al interior del país y ahora viene a la capital los sábados y domingos para ponerse a tono en la pista.

En Panamá, unos 40 jinetes practican el adiestramiento, divididos en los niveles de escuela, entrenamiento niveles 1, 2 y 3; primer nivel: 1, 2 y 3; y segundo nivel: 1 y 2.

“Quería montar, así que entre salto y doma, evalúe y elegí el adiestramiento. Volveré a competir en diciembre”, comentó.

El adiestramiento, junto a la prueba de salto individual y por equipos, forman parte de las pruebas ecuestres que se disputan en los Juegos Olímpicos.

“Le había puesto todo mi empeño a mis entrenamientos, yo quería representar a Panamá en los Juegos Centroamericanos de 2022, pero fueron cancelados. Bueno, no se pudo. Ahora, quisiera hacerlo en algún juego regional”, reveló Schuverer.

¿Y qué tal las olimpiadas? Solo sonrió, al responder.

Tras la apertura de las instalaciones deportivas, cerradas desde marzo, ahora se adapta a una nueva normalidad deportiva, que llega acompañada con protocolos de bioseguridad sugeridos por las autoridades de salud para evitar el contagio de la Covid-19.

Gel alcoholado y mascarillas son parte de la indumentaria de los participantes de esta disciplina, que tiene unos siete años de ser practicada en Panamá.

Schuverer contó que estuvo en España, donde pudo sentir ese andar especial sobre un caballo cuando se práctica la doma. “Me apasioné por esta disciplina. Además, influyó que mi hija (Sofía), de nueve años, comenzará a practicar la equitación”, detalló sobre su llegada a esta disciplina.

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