El Atlético de Madrid se clasificó ayer para los cuartos de final de la Liga de Campeones, pese a empatar 0-0 con el Bayer Leverkusen en la vuelta de los octavos de final del torneo continental.
El 4-2 a favor cosechado en la ida en Alemania fue suficiente para meter a los rojiblancos entre los ocho mejores de Europa por cuarta vez consecutiva.
El Bayer salió de inicio dispuesto a buscar los goles que tanto necesitaba, aunque sus mejores momentos llegaron en la segunda parte. Los rojiblancos, con el marcador de la ida a favor, se limitaron a ceder el balón y esperar al Bayer para incomodarlo una vez que pasaban el centro del campo y buscar su oportunidad al contragolpe.
A la vuelta del descanso, el Bayer se fue hacia adelante buscando la profundidad por las bandas donde corrían Julian Brandt y Karim Bellarami. Brandt propició la mejor ocasión del Bayer en la segunda parte al robar el balón a José María Giménez para soltar un disparo a bocajarro que rechazó el portero Jan Oblak. El balón rebotado lo recogió Volland para soltar un nuevo disparo rechazado de nuevo por Oblak, que volvería a desviar un tercer disparo (69).
En el último cuarto de hora del partido, el Bayer decidió irse a por todas generando varias ocasiones que acabarían por convertir a Oblak en el héroe del equipo local. El portero internacional esloveno logró despejar varias llegadas a gol.
