Harmodio Arrocha Jr.harrocha@prensa.comLa llegada ayer a suelo patrio de los grandes ligas aguadulceños Carlos Lee y Davis Romero, en vuelos diferentes, se movió en dos escenarios totalmente opuestos.
Mientras Lee era acosado por una batería de periodistas curiosos de conocer el alcance de su nuevo contrato millonario, que seguramente lo convertirá en el pelotero panameño con el mejor contrato en la historia de las grandes ligas, e l novato y futura estrella de los Azulejos de Toronto, el lanzador Davis Romero, dijo que no tiene nada asegurado para el próximo año y que tendrá que ganarse el puesto como cualquier otro jugador en los entrenamientos primaverales.
Pero al margen de la diferencia en los salarios que devengan ambos jugadores y la proyección que tienen hacia 2007, lo que sí evidenciaron ambos ayer es la humildad y lo orgullosos que se sienten de portar el uniforme con las seis letras en el mejor béisbol del mundo.
Un Lee establecido como uno de los bateadores más respetados en las mayores, no habló en términos de cifras, aunque sí dejó claro que su deseo es negociar un contrato multianual que le permita vivir sin problemas económicos el resto de su vida.
"Estoy muy contento por la temporada que tuve este año y ojalá pueda llegar a un acuerdo con Texas. Es un equipo con muy buena proyección para el futuro y la gerencia quiere mantener el núcleo", dijo Lee, un toletero que alcanzó este año la mejor temporada de su carrera al conectar 34 jonrones, remolcar 115 carreras y batear sobre los .300 puntos.
El pelotero aguadulceño busca un contrato de unos cinco años y un monto de 75 millones de dólares, como agente libre.
Aclaró que Texas tiene la primera opción y tendrá un plazo de tres semanas que finalizará una vez termine la Serie Mundial para dar una repuesta.
"No es un ultimátum, es un período que está estipulado en el contrato entre los peloteros y dueños de equipo", señaló.
Al bajar del avión, Romero, un novato de 23 años, que ganó su primer juego en las mayores nada menos que ante los Yanquis de Nueva York, agradeció a Dios por los logros obtenidos.
La familia Romero en pleno, encabezada por los padres del pelotero, Ubaldo y Enisela, viajó desde El Cristo de Aguadulce para recibir a la futura estrella de los Azulejos.
"Ha sido un año de muchos logros y gracias a Dios se cumplieron mis dos sueños: representar a Panamá en el Clásico Mundial y llegar a las Grandes Ligas", expresó Davis, quien aseguró que no jugará pelota invernal.
