Cuando un artista o un pelotero es despedido con aplausos, significa que el trabajo que hizo frente a su público fue de mucho agrado. Ese es el mejor termómetro.
La noche del viernes, el lanzador panameño Paolo Espino vivió esa gran experiencia luego de que la afición que se dio cita en el Nationals Park, le aplaudió tras lanzar 3.1 episodios contra los Gigantes de San Francisco, en son de relevo, luego de que el abridor Max Scherzer saliera tras 12 lanzamientos por molestias en la ingle.
“Cuando me sacaron del juego y todos estaban de pie aplaudiendo y haciendo ruido, fue un momento muy emotivo y emocionante”, declaró Espino tras el duelo. “[Sentí] felicidad, sentí que a la gente realmente le gustó lo que hice.Eso fue realmente agradable”, agregó.
Durante su actuación, Espino solo aceptó 3 hits; uno de ellos fue un jonrón de Buster Posey, que significó la única carrera del duelo que ganaron los Gigantes 1-0. Ponchó a 5 y no dio boletos.

