El secretario de la Federación de Fútbol de Panamá (Fepafut), Eduardo Vaccaro, dijo que el estadio Rommel Fernández fue “rentable” durante la hexagonal de la Concacaf y que sus ingresos de taquilla sirvieron para “ayudar a sufragar” los gastos del onceno panameño que clasificó al Mundial de Rusia 2018.
Vaccaro basó su afirmación en el informe preliminar de la Fepafut sobre la taquilla registrada durante la pasada fase en el estadio, ubicado en Juan Díaz, sede de cinco compromisos de la eliminatoria, entre ellos el del 10 de octubre en que Panamá venció 2 por 1 a Costa Rica y consiguió su boleto a Rusia.
Los tiquetes vendidos en el compromiso Panamá-Costa Rica (27 mil 95) incluyen cortesías, palcos, paquetes promocionales y jubilados, y dejaron un aporte de 600 mil 638 dólares.
La confrontación entre ticos y panameños no superó en recaudación, pero sí en asistencia al juego acontecido el 7 de junio de 2013 entre Panamá y México, que registró un aforo en el Rommel de 25 mil 744 asistentes, dejando en taquilla 704 mil 955 balboas con 50 centésimos.
Las cortesías para los juegos de la última hexagonal camino a Rusia son un tema que la Federación, según Vaccaro, evalúa. “Tenemos que corregir las entradas gratis que se emiten, los patrocinadores y entidades tienen que entender que cuando un boleto no se paga ese dinero tiene que salir de otro lugar, y ese dinero se necesita”.
El secretario de la organización deportiva dijo “que se han puesto más creativos para que el fanático tenga una experiencia agradable cuando visite el Rommel”. Citó por ejemplo que han iluminado mejor el área de estacionamientos y que contrataron una compañía que se encarga de tener limpios los baños antes, durante y después de los partidos.
Para los juegos en casa de esta hexagonal se emitieron un total de 120 mil 527 entradas para los partidos que se realizaron contra México, Estados Unidos, Costa Rica, Honduras y Trinidad y Tobago en el Rommel Fernández.
El informe señala que los ingresos por taquilla fueron de 2 millones 367 mil dólares aproximadamente, una cifra parecida a la eliminatoria hexagonal de Brasil 2014 en la que se contabilizaron 2 millones 15 mil dólares.
La Fepafut en esta fase se gastó 2 millones 19 mil 687 doláres para cubrir los gastos de la selección en las cinco fechas, incluyendo los juegos de ida y de visita, en total 10. Además, tendrá que pagar por multas y sanciones 136 mil dólares, tres de ellas por 25 mil dólares.
“Sí. El Rommel ayuda a sufragar gastos y aportó para esta eliminatoria, pero así como entra el dinero, se va”, agregó.

La concentración por fecha (dos partidos) del equipo panameño costó 241 mil 940 dólares, aproximadamente. Los gastos por partidos incluyen seguridad, montaje, infraestructura, personal logístico y operación, mercadeo, ambulancia, protección civil, entre otros.
Se menciona en el informe que en los gastos de concentración están incluidos la delegación de jugadores y cuerpo técnico; hospedaje, viáticos, tiquetes aéreos y transporte.
En este documento no se contemplan premios a los jugadores ni al cuerpo técnico.
“Estamos satisfechos con la afición, porque respaldó en la hexagonal”, dijo Vaccaro, quien aclaró que “es ambicioso pensar que el Rommel cubrirá todos los gastos de la selección, por eso nos apoyamos en patrocinadores”.
Vaccaro precisó que la Fepafut no solo tiene que apoyar a la selección mayor, también lo hace con otras categorías y ligas. “Nosotros somos una organización sin fines de lucro y las ganancias tenemos que distribuirlas para desarrollar el fútbol en Panamá”.
La Fepafut en un anterior informe reveló que la clasificación al Mundial de Rusia 2018 había costado aproximadamente 9 millones 348 mil dólares, casi 3 millones más que el dinero utilizado en las eliminatorias de Brasil 2014.
Hace poco se anunciaron los premios que recibirán los equipos en el Mundial. El campeón recibirá 38 millones de dólares y cada uno de los asistentes, 8 millones de dólares.
Por gastos de preparación la FIFA le otorga a Panamá 1 millón 500 mil, igual cantidad si avanza de ronda.
El estadio Rommel fue inaugurado en 1970; sin embargo, antes se le conocía como Revolución. Desde 1993 lleva el nombre actual y fue reinaugurado en 2010 con mejoras por 25 millones dólares.
Ha servido como escenario deportivo, cultural y religioso.
