El FC Barcelona recibe hoy al Betis en el inicio de la Liga española en un Camp Nou blindado, en el primer gran evento futbolístico en esa ciudad tras los atentados que el jueves sacudieron Cataluña causando 14 muertos y decenas de heridos.
“Son circunstancias extraordinarias y lamentables, estamos solidarizados con todas las víctimas de los dos atentados”, dijo ayer el técnico azulgrana, Ernesto Valverde. “Tenemos que hacer frente a todas estas circunstancias y la mejor manera es continuar adelante”, añadió el técnico azulgrana, que el viernes había iniciado su entrenamiento con un minuto de silencio en memoria de las víctimas.
Fue uno más de los numerosos actos de homenaje y solidaridad que se multiplican desde que el jueves una furgoneta embistió a la multitud en Las Ramblas barcelonesas, causando 13 muertos y decenas de heridos, antes de que otra persona más falleciera en Cambrils en otro ataque perpetrado por cinco supuestos yihadistas abatidos por la policía.
Las banderas ondean a media asta en las instalaciones del club, como el estadio Camp Nou, que hoy domingo acogerá el encuentro contra el Betis en medio de unas elevadas medidas de seguridad.