La última imagen que nos quedó de la derrota del viernes en el Azteca fue la de Gabriel Torres con las manos en la cara siendo consolado por su cuerpo técnico, mientras en las redes sociales la gente despotricaba y festinaba con memes por la oportunidad de gol que el delantero panameño desperdició en el último minuto ante México.
Dos días antes del partido del martes con Trinidad & Tobago, el Bolillo Gómez le daba el espaldarazo y lo incluyó en la alineación donde aparecía con Blas Pérez en la delantera. Muchos no estaban convencidos porque la imagen de la acción de Torres todavía estaba en las retinas.
Pero el martes Gaby se tomó la revancha. En el minuto 39 recibió el balón un metro después de las 16.50 de un despeje de Blas y como si fuera el velocista Alonso Edward, se tiró un pique de unos 85 metros, primero haciéndole un sombrerito a un rival antes de llegar a la circunferencia de la media cancha, y más adelante le hizo el ocho a un segundo rival, en una carrera sin cuartel hasta anotar el gol. Un obra de Picasso en la cancha.
Los que habían despotricado el viernes contra Torres cantaron igual el gol a todo pulmón, por la manera como se gestó esta obra de arte desde el comienzo hasta su culminación.
El martes Torres se quitó las manos de la cara para celebrar, reivindicándose con esta joya de gol, el más hermoso que recuerdo haber visto de Panamá en el Rommel. Coincidencialmente Gaby se lo marcó al equipo con el que jugó su primer partido con la selección en una eliminatoria mundialista, el 8 de octubre de 2005 en el Rommel a la edad de 16 años y 11 meses. Hoy tiene 28 años.
Torres recibió el balón de Blas Pérez, el delantero que no pudo anotar, pero que se robó la admiración por su cuota de sacrificio. Las corrió todas, se multiplicó por todos los lados, quitó, apoyó, pero lamentablemente no pudo cerrar su faena con un gol de chilena, que se quedó a poco de concretar.
Si el martes Gaby se robó los aplausos del público, Blas la admiración. A sus 36 años, Blas muy bien puede vanagloriarse diciendo: viejo, la cédula.