Francesco Molinari ganó la 147ª edición del Abierto Británico de golf, ayer en el campo de Carnoustie (Escocia), convirtiéndose en el primer italiano que logra un major, en una jornada en la que Tiger Woods, sexto, regresó a su mejor nivel.
El turinés de 35 años, con un total de -8, aventajó en dos golpes a un grupo de cuatro golfistas; el inglés Justin Rose, el norirlandés Rory McIlroy y los estadounidenses Kevin Kisner y Xander Schauffele.
El defensor del título, el estadounidense Jordan Spieth, en el grupo de cabeza el sábado, finalizó noveno, a cuatro golpes del vencedor.
Imperturbable durante toda la jornada, Molinari se desató alzando un puño ganador tras un birdie en el último hoyo, que bien valía levantar el Claret jug, el famoso trofeo con forma de jarra que acredita al ganador del torneo británico.
En el recorrido de Carnoustie, el metrónomo transalpino encadenó en dos días 37 hoyos consecutivos en el par o por debajo, a pesar del fuerte viento escocés y sus inevitables trampas, para alcanzar la cima. Quinto tras la tercera jornada del sábado, remontó ayer con una tarjeta de 69 golpes, 2 por debajo del par.
Además del italiano, el otro nombre propio del fin de semana fue el de Woods, sexto a tres golpes del ganador. Tras cuatro años de pesadilla, entre operaciones de espalda y problemas extradeportivos, el estadounidense confirmó que está de vuelta a los 42 años. Fue su mejor resultado en un grande desde 2013. Woods era líder a media jornada en el cuarto recorrido, el domingo, pero un doble bogey en el hoyo 11º, seguido de un bogey, le dejaron a las puertas de su 15º grande.
