Por 13ra ocasión en la historia, San Antonio disputará una final de conferencia.
Esta vez, consiguió el boleto gracias a un jugador que jamás había avanzado hasta esas instancias.
Los Spurs eliminaron el jueves a los Rockets de Houston al vencerlos por 114-75 en el sexto juego de su serie semifinal de la Conferencia del Oeste.
La victoria en la serie por 4-2 les otorga el boleto para enfrentar en la final del Oeste a los Warriors de Golden State.
El primer partido de la serie se jugará mañana domingo en Golden State.
Los Spurs ni siquiera necesitaron a Kawhi Leonard para dejar en el camino a los Rockets.
LaMarcus Aldridge anotó 34 puntos, su mayor cifra en la temporada, y agregó 12 rebotes en su segundo gran desempeño durante la serie, con lo que compensó la pérdida del aporte ofensivo de Leonard, quien se lesionó un tobillo en la victoria de San Antonio en tiempo extra en el quinto encuentro, realizado la noche del martes.
Aldridge juega su undécima campaña en la NBA y su segunda en San Antonio. Jamás había avanzado más allá de la segunda ronda en seis viajes anteriores a la postemporada.
“Estuvo realmente encendido”, destacó el entrenador Gregg Popvich. “Exigió el balón, se colocó en buena posición, fue maravilloso ante los tableros y desde luego envió pases muy buenos y se movió muy bien”.
El último jugador de los Spurs que había alcanzado cifras de 34 puntos y 12 rebotes en un duelo de playoffs fue Tim Duncan.
El astro, ya retirado, lo consiguió en 2008, durante un partido ante Phoenix.
“Solo toqué un poco más el balón esta noche y tuve tiempo de tomar más decisiones”, explicó Aldridge.
“Traté de ser más dominante. Estuve dispuesto a realizar disparos más complicados, encontré pronto mi ritmo y después todo funcionó”, agregó.
