Una investigación al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue abierta ayer en el marco del tentacular caso de corrupción conocido con el nombre de FIFAgate, anunció la justicia suiza.
Al presidente Infantino, y al primer fiscal de Haut-Valais, Rinaldo Arnold, se le abrió un proceso penal principalmente por “abuso de autoridad”, “violación del secreto de función” y “obstaculización de la acción penal”, según el comunicado.
