La final de la Copa Libertadores de América será disputada a un partido desde la edición de 2019 y no en régimen de ida y vuelta como se juega en la actualidad, anunció ayer la Conmebol.
El cambio de formato fue decidido ayer por unanimidad en la la reunión del Consejo de la Confederación Sudamericana de Fútbol celebrada en el balneario uruguayo de Punta del Este, a 140 km de Montevideo.
“A partir de 2019, la Copa Libertadores se definirá en una apasionante final única, transmitida en un horario estelar desde un campo elegido con antelación. Más que un partido, este será un gran evento deportivo, cultural y turístico que traerá grandes beneficios para el fútbol sudamericano, sus clubes y sus aficionados”, señaló Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol. La decisión del Consejo de la Conmebol surge luego de un riguroso análisis de diversos estudios técnicos preparados por consultores especializados que se vienen realizando con el objetivo de potenciar los torneos de clubes de la región.
“Esta emocionante contienda ofrecerá un espectáculo deportivo de clase mundial y una mejor experiencia en casa y en el estadio. En términos de desarrollo, proyectamos mayores ingresos para el torneo y para los clubes finalistas, así como una mayor proyección del fútbol sudamericano y de la Libertadores a nivel global”, agregó Domínguez.
Entre las variables analizadas se destacan la justicia deportiva, la calidad de la competencia, la emoción del espectáculo, entre otras.
