Desde muy pequeña, casi con cinco años de edad, Karla Viviana Ching Cerrud observaba como las pelotas de tenis rodaban por la cancha de concreto de su casa. Corriendo las recogía para colocarlas en un lugar que ella establecía. De paso, tomaba cualquier raqueta para intentar pegarles, pero era imposible, eran pesadas y muy grandes para sus pequeñas y frágiles manos.
Apenas se podía arrastrar, mucho menos levantarlas para pegarles a las pelotas en su mayoría verdes desteñidas. Ideaba imitar los movimientos que hacían sus padres, tíos y en especial su hermano Luis, un tenista en pleno crecimiento.
Con el transcurso de los años, esta nena de frágil figura fue involucrada en este exigente deporte, ya que no solo tomaba las pelotas para amontonarlas, ahora de la mano de su raqueta personal, lo hace para entrenar y competir llevándola en el cierre del torneo del ránking nacional a colocarse como la mejor de la división u12 del país.
De la mano de exigencias y deberes particulares de cualquier niño o niña de su edad, Karla, hoy de 12 años de edad, tuvo en este año 2019 una excelente campaña.
Y sus resultados además de ser la número uno se ha ganado por derecho propio a ser parte de la selección nacional denominado equipo FedCup Junior de Panamá que ha de competir el próximo año en República Dominicana.
Tuvo una remontada grandiosa en la última fecha del torneo para desbancar a la capitalina Michelle Agelvis, quien había figurado en el primer lugar de estas competencias puntuables.
Su triunfo fue en dos sets 4- 1 y 4 – 1. (En esta categoría se juega bajo el sistema short sets)
Una semana antes de trasladarse a la capital del país, para ese partido su hermano Luis le apoyó en los entrenamientos.
“Eran muchas cosas que tenía que corregir y sería difícil superarlas sin su apoyo, me pusieron a órdenes de él y fue corrigiéndome y estimulándome para superar a mi rival”.

Karla V. por dentro
Esta bugabeña, sabe que lo primero en su vida son los estudios y de la mano a ellos está el desarrollarse en uno de los deportes de sus amores como lo es el tenis de campo. El segundo es el fútbol, el cual solo lo practica en la escuela donde estudia en el sexto nivel.
Futbolista destacada
“Soy medio campista, pero la goleadora de mi equipo y por varios años lo he sido, este año no pude lograrlo por estar centrada en otras actividades”, aduce mientras sonríe sin ocultar su orgullo.
Acepta que los estudios son importantes. Es lo primero y mi “tutora” es mi mamá Viviana.
“Ella vela por todo lo concerniente a estudios y en mi persona como niña”. “Soy buena estudiante y con buenas notas”, afirmó, siempre feliz.
Futuro en el orden estudiantil de mercadotecnia
Me encantan esas actividades comerciales, es mi sueño estudiar lo relacionado a ello y ser como mi padre.

Padre vigilante de lo deportivo
Mi papá, Luis, es quien está atento y supervisa todo lo correspondiente a lo deportivo, “es exigente uff”, comentó de manera seria.“Mi amor es el tenis, lo llevo dentro de mí, y mi inspiración en mi hermano Luisito”.
Comentó: “Es un gran jugador, mi maestro entrenador (se refiere a que lo tiene en casa). “Es exigente en los entrenamientos como entrenador y jugando en contra de él es difícil ganarle, no perdona”.
“Fuera de la cancha es de esos hermanos que les gusta molestar, me hace hasta enojar, pero no significa que no nos queremos, por el contrario, nos llevamos muy bien, es mi ídolo, lo admiro mucho, creo que, por él, estoy en el tenis”, adujo.
Disfruta de esta actividad tenística
“Me gusta sentir el ambiente del tenis, eso me hace disfrutarlo, es mi mundo, es un deporte muy tranquilo que me exige mucho, pero me siento muy feliz cuando estoy jugando”, comentó.
Relató que previo a cualquier partido antes del inicio, se concentra. “No pienso más que en mí y en el rival, solo estamos… para enfrentarnos”.
Premios significantes
De los trofeos alcanzados acepta que uno le representa mucho anímicamente. “Es el que gana cuando tenía 9 años en el club David, es el de imagen de una niña que golpea la pelota, también está el primero ganado a los 6 años en la ciudad capital en un torneo clasificatorio.
Destaca que este 2019 ha sido un año excelente. “Soy muy exigente en todos los aspectos desde los entrenamientos y las competencias del ránking nacional y más porque estuve en la segunda posición”. Aceptó que no le gusta jugar cuando no está presente su familia.
De los estudios consideró que exigen mucho, les dejan muchas tareas, muchos trabajos que tengo que realizar en casa. Pero, que gracias a ellos y el deporte he aprendido a organizarme para lograr lo que soy.
Dijo que muchos de sus compañeros de estudios conocen que es una jugadora de alto rendimiento, per advierte que la institución educativa no le toma mucha atención a ese aspecto.
