El Bayern de Múnich de Robert Lewandowski lleva mucho tiempo esperando este momento, lo mismo que el París SG y Neymar: la final de la Liga de Campeones, hoy domingo en Lisboa, ofrece un duelo planetario entre dos aspirantes impacientes, con talento y con pocas cosas en común.
Mientras que el PSG celebró su semifinal inundando las redes sociales con su alegría, el club bávaro se marchó directamente a su campamento base, lejos de la multitud, tras su clasificación.
“Estábamos muy contentos, pero preparamos la verdadera celebración para la final, si la ganamos”, declaró el extremo muniqués Kinsgley Coman.
Entre el PSG, nueva potencia del fútbol que vive una experiencia inédita en sus 50 años de historia, y el Bayern, el aristócrata concentrado hasta que consigue lo que quiere, hay una guerra de mundos que dio a luz la ‘Final 8’.
Desde el modelo económico hasta la imagen pública, pasando por el palmarés o la gestión de la pandemia del nuevo coronavirus, parisinos y muniqueses están en orillas opuestas en casi todos los temas.
Funcionamiento
El funcionamiento del Bayern, que se erige como ejemplo de club gestionado “a la antigua” sin gastar más de lo que gana, choca con el del PSG, que se ha beneficiado de la enorme inversión de su propietario catarí (llegado en 2011) coqueteando con los límites del fair play financiero.
Pero en el terreno de juego va a ser simplemente un partido de ensueño. “Siempre hay muchos goles con estos grandes equipos. Eso gusta a los telespectadores”, reconoció el arquero bávaro Manuel Neuer.
De un lado el Rekordmeister, vencedor de sus últimos 21 partidos y que busca el triplete tras haber conquistado la Bundesliga y la Copa de Alemania este verano boreal. Su histórico triunfo sobre el FC Barcelona (8-2) en cuartos de final le convirtió en el gran favorito al título.
Del otro, un PSG que ha ido de menos a más durante su estancia lisboeta pese a las lesiones y su falta de ritmo por el final anticipado de la liga francesa en marzo. La pareja formada por Kylian Mbappé y Neymar le hace capaz de derrotar a cualquiera.
Sobre el papel, la temporada 2019-2020 ha encontrado un final apoteósico, luego de varios meses de mucha incertidumbre. El cuadro alemán es el favorito de las casas de apuestas.
Las exageradas estadísticas del Bayern, que en esta ‘Champions’ ha marcado más de cuatro goles por partido, le convierten en una máquina de ganar.
El polaco Robert Lewandowski, máximo goleador de la competición (15), está firmando una temporada (55 dianas en total) que le colocaría entre los favoritos al Balón de Oro, si la pandemia no hubiera obligado a cancelar la entrega del galardón este 2020.
Los hombres de Hansi Flick eliminaron en semifinales al Lyon (3-0), aunque las ocasiones de las que gozó el cuadro francés al inicio del partido dejaron entrever fallos en el sistema del campeón de Alemania, especialmente el posicionamiento demasiado alto de un equipo muy ofensivo.
Dupla
Neymar y Mbappé podrían hacer mucho daño con esos espacios. “Es claramente nuestro punto fuerte”, admitió el entrenador del PSG, Thomas Tuchel, elogiando las cualidades en el regate de Ney y de velocidad de Kyky, que se complementan.
En un espectacular estado de forma este verano boreal, el astro brasileño tiene la oportunidad para justificar los más de 222 millones de dólares desembolsados por su fichaje al Barça en 2017.
Como demuestra esa operación, los propietarios del PSG no han escatimado en gastos para añadir la Orejona a sus vitrinas.
Esta primera final de ‘Champions’ de su historia ya ha alejado el fantasma de la 'maldición' europea que temían los aficionados, pese a que los franceses no saben todavía si Keylor Navas y Marco Verratti estarán disponibles para el duelo de hoy domingo.
Otro duelo
Un genio con el balón en los pies frente a un artillero con una inigualable facilidad para el gol: el enfrentamiento Bayern-PSG en la final de la Liga de Campeones opondrá a Neymar con Robert Lewandowski, los dos candidatos al título honorífico de mejor jugador del planeta fútbol.
Regates imposibles, túneles, disparos desde cualquier posición... A los 28 años, Neymar está en camino de firmar la obra maestra de su carrera, pese a las múltiples ocasiones falladas contra la Atalanta (2-1) y el RB Leipzig (3-0).
Su rival polaco Robert Lewandowski (32 años) sueña también, desde hace mucho tiempo, con ser designado mejor jugador del mundo. Pero hasta ahora se ha topado con sus propios límites.
