Luego de saborear las mieles del triunfo en la campaña juvenil de 2018, a la novena de Coclé le ha tocado la dura tarea de ver a otros celebrar en su propia cara.
En 2019, los coclesanos cedieron su reinado tras caer en cinco juegos de la gran final ante Los Santos y el año pasado vivieron otra amarga experiencia después de sucumbir ante Herrera en seis partidos.
Para el LII Campeonato Nacional Juvenil de Béisbol, que arranca este sábado, Coclé vuelve a estar entre los equipos aspirantes a la corona, pero en esta ocasión tanto los peloteros como el cuerpo técnico quieren lograr mucho más que un subcampeonato.
“Desde que finalizó la temporada pasada no hemos parado de decirles eso. Que ya está bueno de segundos lugares y por eso el objetivo de este año es conseguir el primer lugar”, dijo Rodrigo Merón, quien cumplirá su segunda campaña al frente de la llamada Leña Roja.
“Tenemos jugadores que incluso dicen que este es el año y eso es importante”, confió.
El técnico también piensa que el hecho de que él ya tiene experiencia en cómo manejar la categoría podría ser en un factor clave en las aspiraciones de la novena.
“El manejo de esta categoría es superdistinto. Hay algunos muchachos a quienes no les puedes hablar muy duro porque se les baja la autoestima, y entonces hay que tener cuidado”, explicó.

Ofensiva, su fortaleza
Merón considera que la fortaleza de Coclé estará en su ofensiva, en la que destacan nombres como los de Jorge García, Bryan Sarmiento, Esmith Pineda, Pedro Hernández, Joaquín Gamba y Carlos González, quienes ya estuvieron en el equipo finalista de 2020.
“Creo que nuestra ofensiva será fundamental. En los fogueos hemos estado dando más de 10 imparables por partido y en la medida en que sigamos bateando bien y el picheo se porte de forma regular, creo que las cosas van a salir bien, empezando por cruzar la primera ronda”, detalló.
También ve la defensa como un punto fuerte de la tropa coclesana.
Cinco grandes bajas
Mientras que el talón de aquiles de Coclé podría estar en su cuerpo de lanzadores, pues cuatro de los tiradores que se perfilaban como parte de la rotación de abridores no recibieron permiso de las organizaciones con las que firmaron profesionalmente para jugar el torneo.
Esos lanzadores son Joaquín Tejada (Marineros), Edward Rodríguez (Rangers), Gabriel Agrazal (Cachorros) y Yariel Moreno (Padres). Tampoco tuvo el visto bueno el receptor Leonardo Bernal (Cardenales).
Todo este escenario deja al derecho Felipe Torres, junto a Novel Vega, Kevin Aparicio y Omar González como las puntas de lanza en la rotación, mientras que Alex Vargas sería el encargado de cerrar los juegos.
Para el primer juego ante Bocas del Toro el domingo a las 7:00 p.m. en el Remón Cantera de Aguadulce, Merón colocó desde ya en la lomita a Torres.
“Confiamos mucho en Felipe. Es un lanzador de poca estatura, pero de un gran corazón y tenemos muchas esperanzas como nuestro primer abridor”, argumentó el estratega.
¿Habrá fanáticos?
Aunque inicialmente la Fedebeis ha dicho que el certamen se jugaría sin público en las gradas, ahora ha surgido la posibilidad de que se permita al menos el 25% de capacidad en los coliseos. Si eso se da, se convertiría en una motivación más para los coclesanos.
“Definitivamente que si se da la apertura para que haya fanáticos en el estadio tendremos un compromiso más para hacer las cosas bien”, reafirmó Merón.
Coclé fue ubicado en el Grupo A junto a las tropas de Bocas del Toro, Colón, Chiriquí, Chiriquí Occidente y Panamá Oeste.
