Problemas respiratorios, síndrome de estrés postraumático... Andy Murray revela su impacto emocional tras la masacre de la escuela escocesa de Dunblane hace 23 años, de la que fue testigo, en una entrevista para un documental de Amazon.
“Nunca hablé de estos hechos (con mi familia). Cuando competía, de joven, tenía problemas respiratorios. El tenis me permitió escapar. Por esto el tenis es tan importante para mí”, señaló el británico, que confiesa a menudo tener un recuerdo fragmentado de esta tragedia, en la que era muy pequeño para comprenderla.
Murray tenía ocho años cuando una persona irrumpió el 13 de marzo de 1996 en la escuela primaria en la que el antiguo número 1 del mundo estaba escolarizado, para matar a 16 niños y a una profesora.
El asesino Thomas Hamilton, de 43 años, entró en el gimnasio y abrió fuego contra los niños y la profesora, que estaban allí. Acto seguido, se suicidó. Fue una de las mayores matanzas ocurridas en Gran Bretaña.
Murray no aparece frente a la cámara cuando lo trata en el documental, llamado Andy Murray: Resurfacing, pero sí su voz relatando.
“Ustedes me habían preguntado hace un tiempo por qué el tenis era tan importante para mí. En principio está lo que pasó en Dunblane. El hecho de que conociéramos (junto a su hermano Jamie) al asesino... Íbamos a su club para niños, había estado en nuestro coche, lo había recogido y llevado a las estaciones...”, comienza Murray.
Entonces comienza a sollozar: “En los 12 meses siguientes a la matanza, mis padres se separaron. Fue un periodo muy complicado para nosotros, los niños, que no entendíamos qué pasaba”.
