REMEMBRANZA

Le Mans tiene también una historia panameña

Le Mans tiene también una historia panameña
Rodrigo Terán aparece conduciendo el Porsche. Cortesía

La tradicional carrera de autos de Le Mans (Francia), conocida por ser más una prueba de resistencia de 24 horas, fue llevada al cine con un filme que estuvo entre los nominados a los Premios Óscar como mejor película.

Historias como la de Ford vs Ferrari en la edición de 1966 y que fue centro de atención con la nominación, hay muchas que contar.

Para Panamá hay un capítulo especial en ese exigente circuito automovilístico que es válido recordar.

Esa historia panameña la escribió el piloto Rodrigo Terán, quien en 1979 participó por primera vez en este gran evento conduciendo un Porsche.

Para esa época, Terán era uno de los mejores pilotos de la región y sus logros le valieron para abrirse camino y tener la oportunidad de correr en esa prueba de Le Mans.

Datos de la carrera

24. Las 24 Horas de Le Mans es una carrera de resistencia que se corre anualmente en el mes de junio en el circuito de la Sarthe, cerca de Le Mans, Francia.

1923. Se reporta que este tradicional evento comenzó a disputarse en 1923. Fernando Alonso fue el campeón de la temporada 2019.

81-82. El panameño Terán también participó en las ediciones de 1981 y 1982.

Terán recordó que todo se dio cuando Hugo Schibler, un reconocido mecánico con experiencia en Fórmula Uno y que estaba en Panamá, se le acercó y le hizo la propuesta.

“A él le admiro mucho porque mi carrito no era de fábrica; lo armamos en Las Cumbres poco a poco con Franklin Chu e Isaac Álvarez, ambos panameños”, afirmó Terán.

“A Schibler le llamaba la atención cómo con ese carro le ganábamos a los carros que venían armados de fábrica”, expresó.

El expiloto comentó que se hicieron los contactos para participar en carreras en Europa y que a través de Guido Haberthur, quien tenía un taller importante en Europa, se logró aprovechar que el equipo de Claude Haldi (dueño y piloto) tenía un espacio para competir.

Pero la parte complicada llegó después, porque se necesitaba el respaldo económico para poder competir en Le Mans.

Gastos de preparación, repuestos, mecánicos y hospedaje, entre otras cosas, eran parte de la gran logística que tenía que cubrir Terán.

“Para mí se me dificultaba un poco la cosa, porque aparte de mi trabajo, no contaba con el dinero para poner ese patrocinio. Nos dedicamos a buscar patrocinadores y lo logramos. Para participar en 1979 se necesitaban alrededor de 20 mil dólares”, explicó Terán, quien entre la empresa privada y el Gobierno -como una promoción al país-, se consiguieron los fondos, para poder conducir uno de los autos Porsche del equipo de Haldi.

“En el carro lo único que puse fue el nombre de Panamá en grande y la bandera”.

Le Mans tiene también una historia panameña
El expiloto muestra una revista alusiva al evento. Cortesía

Anécdotas de la Carrera de 1979

Entre las muchas anécdotas que tiene Rodrigo Terán en esta carrera de 1979 está la de conducir bajo un fuerte aguacero, algo que para él era normal.

Recordó que a medianoche estaba cayendo un torrencial aguacero y le correspondía salir a pista al tercer piloto, pero éste desistió por el mal tiempo.

“Entonces me miró Haldi y me preguntó: ‘sigues tú o yo’. Sigo yo, si para mi esto no es nada, yo en Panamá corría… y jamás se me olvida una carrera en Calzada Larga en donde el agua llegaba al estribo de los carros y corríamos sin ningún problema”, dijo entre risas Terán.

Esa experiencia también es su pequeña historia, ya que una vez entró a la pista el limpia parabrisas (solo se usaba una grande) se desprendió y tuvo que correr una parte de su turno así.

“Pensé… tengo que bajar la velocidad y regresar a los pits, pero me di cuenta que con la velocidad el agua que caía en el windshield, ella misma se iba desplazando. Y entonces me pegué al carro que estaba adelante y seguí hasta que pudieron cambiarlo”.

Terán recordó que terminaron en la posición 11, pero en algún momento de la prueba estuvieron en el cuarto lugar, pero por problemas mecánicos y una salida del coche de la pista, cedieron muchas vueltas de ventaja.

Narró que en la conocida curva de Indianápolis vivió una experiencia peligrosa con un charco de aceite.

“En toda la mitad de la curva que uno no logra ver desde la recta, había un charco de aceite de algún carro; ahí andaba como a 200 o 180 kilómetros, cuando alcanzo a ver el charco, lo único que hice es agarrar el timón firme y toqué el borde del aceite; no lo pude evitar y salí de la pista”.

“Todo mundo pensó que yo me había estrellado, pero por suerte quedé cerca de la pista y logré sacar el carro, pero con tan mala suerte que uno de los terminales electrónicos se desconectó y tuve que ir a pits; ahí perdimos tiempo porque íbamos en cuarto lugar en la carrera”.

Terán también participó en las ediciones de 1981 y 1982.

La emoción y la adrenalina que se aprecia en la película Le Mans 66 con reconocidos actores como Christian Bale y Matt Damon, es real. Tan real que Panamá tiene su huella con Rodrigo Terán.

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