Solo van dos semanas desde que arrancó el football americano de la NFL y ya cuatro equipos no cuentan con su quarterback titular.
Primero fueron los Jacksonville Jaguars y su mariscal de campo Nick Foles, quien después de firmar un jugoso contrato por cuatro años y 88 millones de dólares, ahora estará ausente por 10 semanas con una lesión en su clavícula sufrida en la jornada inaugural.
Las lesiones siguieron atacando a los quarterbacks titulares en la siguiente semana y dos de los nombres más importantes de la NFL fueron víctimas para la mala fortuna de sus respectivos equipos.
Hablamos de Drew Brees, de los New Orleans Saints y Ben Roethlisberger, de los Pittsburgh Steelers.
Brees, de 40 años de edad y ganador de un Super Bowl, se someterá a una cirugía en el pulgar de su mano derecha y estará fuera por al menos seis semanas.
Ahora los Saints (1-1) tendrán que apostar por el sustituto Teddy Bridgewater para los siguientes partidos.

En el caso de Pittsburgh, la ausencia es aún mayor.
Los Steelers (0-2) ya anunciaron que Big Ben se perderá toda la temporada por una lesión en su codo.
El ganador de dos anillos de Super Bowl se someterá a una cirugía en su codo derecho y será reemplazado por Mason Rudolph.
“Esto es impactante y desgarrador para mí”, dijo Roethsliberger. “Pero estoy completamente decidido a luchar contra esta lesión y voy a volver más fuerte que nunca para la próxima temporada”, agregó el mariscal de campo de 37 años de edad en declaraciones a la página oficial de los Steelers.
Y el cuarto equipo son los New York Jets (0-2).
El equipo neoyorquino perdió después de la primera semana a Sam Darnold, por una enfermedad infecciosa de mononucleosis.
Se espera que los Jets cuenten con Darnold para la quinta semana cuando se enfrenten a los Filadelfia Eagles, según declaraciones a la cadena televisiva ESPN.
