Sebastien Loeb (Peugeot) firmó ayer su segunda victoria en autos en el Rally Dakar 2017, en una quinta etapa recortada por condiciones climáticas dantescas que hicieron imposible el tránsito entre Tupiza y Oruro, en Bolivia.
Loeb sorteó muy bien el inicio de la especial, sacándole hasta casi 6 minutos a su rival más cercano, el español Nani Roma (Toyota), antes de perder tiempo por un problema de navegación.
Nueve veces campeón mundial de ralis, Loeb se impuso en el primer tramo cronometrado de 219 km, con un tiempo de 2 horas, 24 minutos y 3 segundos, superando por 44 segundos a Roma y a su compatriota de Peugeot Stephane Peterhansel por 1:31.
El tercer lugar en la fracción le reportó a Peterhansel recuperar el liderato de la categoría, superando los Peugeot de Loeb por 1:09 y Cyril Despres por 4:54 y quien os
tentaba esa posición al imponerse el jueves en la cuarta etapa y terminó cuarto ayer viernes a 10:33 de Loeb .
En las motos, el inglés Sam Sunderland (KTM) se adueñó del liderato al imponerse en la etapa.
Sunderland se impuso en el primer tramo cronometrado de 219 km, con un tiempo de 2 horas, 21 minutos y 51 segundos, seguido por el portugués Paulo Goncalves (Honda), 7:07, y el francés Adrien Van Beveren (Yamaha), a 7:29.
El inglés asumió el control de la categoría superando al chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna) por 12:00 y a Van Beveren por 16:07. La organización decidió anular el segundo tramo cronometrado del día debido a que “la pista (estaba) impracticable debido a las malas condiciones meteorológicas camino de Oruro”.
Originalmente la quinta etapa entre Tupiza y Oruro comprendía 692 km, con 447 cronometrados para los autos, motos y cuatriciclos, y un poco menos para los camiones (683 km, con 438 de especial).
La organización del Dakar advirtió que esta novena edición por Sudamérica sería la “más dura”, pero hasta los más audaces han pagado demasiado alto ese precio.

