De una u otra manera, la pandemia del SARS-CoV-2 le cambió el ritmo de vida a muchas personas, entre ellas al capitán de aviación Luis Portela.
Antes de que el virus nos golpeara, Portela, de 41 años de edad, llevaba una vida muy activa en cuanto a actividad física se refiere. Día por medio, él solía correr unos 13.5 kilómetros en una hora reloj. Lo hacía con la idea de mantenerse en buen estado para sobrellevar el trajín de su profesión.
Pero llegaron los meses de encierro y, con ello, Luis tuvo que abstenerse de ir a los gimnasios. Sin embargo, su deseo de seguir ejercitándose le abrió el camino a nuevas experiencias. Fue así como decidió adaptar un espacio en la terraza de su casa para realizar algunas rutinas.
Datos de interés sobre este atleta
2005
Año en el que entró a laborar en Copa Airlines como piloto de transporte de aerolínea.
2002
Año en que llegó a Panamá. Actualmente está casado con Saray Murillo, con quien ha procreado dos hijos: Matías (12 años) y Tobías (10 años).
1993
Ese año Luis se convirtió en campeón Centroamericano y del Caribe de natación en la categoría de 13 años, representando a su país de nacimiento.
“Como ya no podía ir al gimnasio, entonces empecé a hacer algunas rutinas que incluían jumping jacks, pechadas y abdominales”, mencionó Portela.
“Empecé a hacer tres minutos de jumping jacks. Luego subí a series de 10 minutos y fui aumentando en mi terraza con calor y todo. Más adelante conocí la técnica correcta y me di cuenta de que no lo estaba haciendo bien, así que empecé a perfeccionar como se hace”, declaró.
Conocer la manera correcta de hacer ese ejercicio le producía más cansancio a Luis, pero a la vez le daba mayor motivación.
Un buen día, Luis decidió hacer jumping jacks por espacio de una hora sin detenerse. En total, le salieron unas 4 mil 300. Fue allí cuando se le encendió el bombillo.
“Empecé a practicar y practicar, haciendo una hora por día, hasta que llegó el momento en que dije: ‘Tengo que pedir el permiso a Guinness para buscar el récord”, recordó.

Solicita el aval
Buscar el aval de Guinness World Records para buscar una marca conlleva un protocolo y mucha burocracia.
Inicialmente, quería buscar la marca en su casa, pero de Guinness le indicaron que debía ser en un lugar con acceso público. Además, necesitaba conseguir varias cámaras, pues Guinness pide una toma de frente, una de lado y la otra desde arriba durante toda la hora. También exigen un video en cámara lenta, fotos, declaración de los zapatos, que el piso sea duro, una bitácora. “Toqué varias puertas en gimnasios grandes y el apoyo fue nulo. El sensei César Pérez, quien tiene una franquicia de gimnasios que se llama Serpente Panamá me dijo que lo veía excelente y lo hice en la academia de él”, precisó Portela.
Teniendo todo seteado, Portela cuadró la fecha. El pasado 4 de julio, en horas de la tarde, comenzó su faena. El sensei Pérez además de Irving Gil y Francisco Cumbrera actuaron como jueces, mientras que familiares y amigos le hacían barra.
“Arrancamos a las 2:54 de la tarde la prueba como tal, la resistencia empezó como a los 35 minutos. Allí el cuerpo comienza a resentir el cansancio, te arde el estómago, te duelen los brazos. Es allí cuando uno siente el cansancio”, reconoció.
Al momento de ponerse el reto, Luis había calculado hacer 4 mil 750 jumping jacks, haciendo su máximo esfuerzo, pero su cuerpo le dio para un poquito más y completó la faena con 4 mil 754, superando el registro anterior que le pertenecía a un italiano y que era de 3 mil 873.
“La experiencia es superbonita. Cuando terminé me sentí muy contento y motivado por la reacción de los presentes. Sentí que valió la pena”, detalló sobre lo que vivió en aquel momento.
Meses de espera
Reunido todo el material, Luis lo envió a Guinness para que su marca fuera avalada. Pasaban semanas y a su correo personal no llegaba ninguna respuesta.
Fue hasta mediados de noviembre que llegó la tan esperada notificación de que su proeza estaba siendo revisada para su aceptación.
“Hace dos semanas me enviaron una notificación de que se estaba revisando y la semana pasada me enviaron las felicitaciones de que había entrado en el libro. Allí sí lo sentí real”, afirmó.
Luis, costarricense de nacimiento y nacionalizado panameño, ya se ha trazado la meta de romper su propio récord. Quiere hacer 4 mil 850 jumping jacks en una hora y no piensa descansar hasta poder lograrlo.


