Aficionados y pilotos de Fórmula Uno de distintas épocas recordaron ayer el aniversario de la muerte del brasileño Ayrton Senna en el circuito italiano en el que el triple campeón del mundo estrelló su monoplaza hace 20 años.
Cientos de personas rindieron homenaje con un minuto de silencio en la curva de Tamburello a las 14:17 hora local, el momento en el que el Williams del brasileño chocó contra un muro mientras lideraba el Gran Premio de San Marino de 1994.
El austriaco Roland Ratzenberger había muerto en la pista el día anterior, cuando estrelló su vehículo durante las clasificaciones.
Senna y Ratzenberger siguen siendo los últimos pilotos fallecidos durante un fin de semana de un Gran Premio.
El circuito ubicado en los alrededores de Bolonia fue abierto al público con los eventos de homenaje programados en Imola, entre ellos un partido de fútbol y la inauguración de una plaza que llevará el nombre del brasileño en los próximos cuatro días.
Una misa, a la que asistieron los padres de Ratzenberger, tuvo lugar el miércoles por la noche.
