Enrico Small salvó al Tauro FC de un papelón en Colón.
Sus dos goles en el tiempo extra clasificaron a los Toros a la gran final de la Liga Panameña de Fútbol y liquidaron las aspiraciones de su exequipo, Árabe Unido, de lograr la remontada.
Como un boxeador que está muy golpeado y a punto de ser derribado, Small apareció de la nada con dos golpazos para tumbar a un Expreso Azul que estaba al borde de noquear a su rival.
“Entré y resolví”, dijo Small.
“Sé lo que es el Árabe Unido, jugue cinco años ahí, es el equipo de mis amores, pero ahora estoy vistiendo la camiseta albinegra”, destacó.
Small primero anotó con un disparo de derecha al minuto 103 y luego silenció todo el estadio Armando Dely con su segundo al 109 para liquidar la serie semifinal en favor del Tauro por 4-2 en el marcador global.
Árabe había entrado con todo, detrás del gran empuje de su afición.
Carlos Small aprovechó el planteamiento defensivo de los Toros para abrir el marcador al minuto 15 después de un gran pase de Nelson Russo Barahona y Joseph Cox igualó la serie al minuto 80 para mandar el partido al tiempo extra.
Pero fue aquí que apareció Enrico Small para cambiar la historia.
“Veo que en el segundo tiempo el preparador físico no manda a calentar a nadie, entonces yo me paré y le dije a los muchachos que fuéramos a calentar porque uno de nosotros iba a hacer los goles”, detalló Small.
Al final, el máximo goleador de a LPF en 2016 no dudó en festejar los dos goles ante su exequipo y contó que su celebración fue dedicada a un exdelantero del Expreso Azul.
“El festejo es para un delantero panameño que admiro bastante que es Blas Pérez, ya que me encanta cómo celebra sus goles”.
Y con sus dos dedos sobre su cabeza, a lo Blas cuando dedica su goles a su padre, a quien apodaban El Toro, Small se convirtió en la figura salvadora de un elenco taurino que el próximo sábado buscará alzar un nuevo título en la gran final.
