Aunque relativamente tarde, al delantero español David Villa le llegó la hora de disfrutar de su consagración definitiva en el planeta fútbol después de sus goles en el Mundial de Sudáfrica. Tanto que ya comparan su influencia con la del argentino Lionel Messi.
Así lo sugirió ayer el delantero alemán Miroslav Klose: “Es casi como con Messi: se le debe desconectar con todo el equipo. En el uno contra uno es muy difícil hacerlo”.
No es una opinión de un futbolista cualquiera, pues Klose lleva cuatro goles en Sudáfrica, acumula 14 en todas sus participaciones en mundiales y está a solo uno del récord de 15 del brasileño Ronaldo.
El alemán, con cuatro tantos en Sudáfrica, tiene por delante a Villa, pues el goleador español logró cinco tantos en los mismos partidos.
Es uno de los principales motivos por los que España jugará el miércoles una semifinal ante el equipo de Klose.
“He seguido su carrera, estoy contento con que ahora vaya al Barcelona. Se ajusta perfectamente a ese equipo. Tiene buen remate con la derecha y con la izquierda, es rápido y es ágil”, añadió el goleador alemán.
Villa tardó más de lo pensado en conseguir el reconocimiento unánime del que ahora disfruta.
A sus 28 años, vive su mejor momento profesional. Por eso, los 42 millones de euros (52.6 millones de dólares) que pagó el Barcelona por él hace un mes comienzan a parecer un precio rentable, dada la categoría del futbolista.
El equipo azulgrana se frota las manos con sólo pensar en ver a Messi y Villa juntos la próxima temporada.
Pero el delantero español lleva marcando goles durante toda su vida: en el Sporting de Gijón, el Real Zaragoza, el Valencia... De hecho, sus estadísticas con la selección española marean. Sumó 42 goles en 59 partidos con la Roja para situarse a sólo dos del récord de Raúl González.
Pero su efectividad es infinitamente mayor que la del veterano delantero del Real Madrid, que necesitó 102 partidos para sumar sus 44 tantos.
Durante sus años como profesional, Villa fue aumentando su catálogo de prestaciones y en el Mundial de Sudáfrica se mostró como un jugador letal partiendo desde la banda izquierda del ataque para trazar diagonales mortíferas en dirección al arco rival.
Máximo goleador de la última Eurocopa con cuatro goles, el nuevo reto de Villa es acabar el Mundial como máximo artillero y llevar a su equipo a lo más alto en toda su historia.
Por lo pronto, Villa ya ganó algo: el reconocimiento mundial de la comunidad futbolística. Aunque quizás haya llegado tarde.

