Los dos hombres fuertes de la selección de Panamá ya están listos para saltar a la cancha esta noche para enfrentar un partido trascendental.
Ambos apuntan a liderar el centro de la defensa del onceno nacional en su encuentro ante Estados Unidos (EU) en el estadio del Orlando City.
Felipe Baloy y Román Torres hablaron ayer en el último día de entrenamiento en el complejo deportivo Championsgate en Davenport, Florida.
El centro, ubicado a unos 35 minutos del corazón de Orlando, contó con una gran presencia de periodistas internacionales y nacionales, en una muestra de lo que hay en juego.
La posibilidad de que Panamá ponga un paso firme en dirección a Rusia tiene a todo el grupo ansioso y deseando que solo ruede el balón.
“Hay muchas ganas de lograr el sueño de todo un país”, confesó Baloy.
“Es un partido de vida o muerte”, destacó el veterano defensor en seguramente su última oportunidad de poder asistir a un Mundial.
Baloy valoró la importancia del partido, ya que una victoria estaría colocando a Panamá muy cerca de lograr el objetivo máximo, que es ir al Mundial.
Este sentimiento fue también valorado por el ahora capitán Román Torres, para quien el orden en defensa y la contundencia en ataque serán los factores determinantes para poder llevarse los tres puntos de Orlando.
“Va a ser un partido importante, donde ellos se van a jugar todo y nosotros también”, dijo Torres.
El hecho de haber sido eliminados por EU hace cuatro años no es un tema que motive a Román.
El defensor del Seattle Sounders aclaró que lo pasado ya quedó atrás y que ahora solo importa el duelo de hoy.
“No podemos jugar con esa mentalidad de lo que pasó hace cuatro años, tenemos que vivir el presente y eso es ahora”, destacó Román.
En cuanto al técnico Hernán Bolillo Gómez, el líder del banquillo panameño decidió no hablar en la previa del partido ante los medios nacionales.
Gómez volvió a saltarse el protocolo obligatorio de la Concacaf que demanda que todos los entrenadores hablen en conferencia de prensa el día antes de cada partido.
