Aaron Hicks se deslizó sobre el plato, dio un salto y alzó los brazos en gesto de celebración. El lunes no se hizo duro para Hicks y los Yankees de Nueva York.
Hicks anotó en un rodado de Starlin Castro en el 18vo inning y los Yankees de Nueva York se impusieron 5-4 a los Cachorros de Chicago en el juego de interligas más largo en innings de la historia de las mayores.
“Vamos a pelear los juegos”, dijo Hicks. “Vamos a luchar hasta el final”.
Los equipos se combinaron para un récord de 48 ponches en el duelo con más innings de esta temporada, que se prolongó durante 6 horas y cinco minutos.
En cuanto a chocolates propinados el anterior récord era nada menos de 43 y en un partido de 20 innings entre los Oakland Athletics y Los Angeles Angels, disputado sel 9 de julio de 1971,
“Sé que perdimos, pero hay que intentar divertirse”, comentó el bateador de los Cachorros Anthony Rizzo.
Hicks se vio ponchado cuatro veces, pero se recuperó con una gran jugada en el último episodio.
Comenzó el turno con un sencillo de bunt ante el dominicano Pedro Strop (0-2) y avanzó a segunda cuando el catcher Willson Contreras lanzó la pelota al jardín derecho por error.
Con un out y Hicks en tercera, Castro conectó un rodado al centro del jardín.
El campocorto Addison Russell intentó lanzarlo al plato, pero envió la pelota demasiado lejos y Hicks anotó con facilidad.
Chasen Shreve (1-0) lanzó tres innings en blanco y ponchó al bateador emergente Kyle Hendricks con corredores en primera y segunda para el último out, en la quinta victoria seguida de Nueva York.
Los Yankees (20-9) mejoraron a 19-5 desde que comenzaron la temporada con cuatro derrotas en cinco encuentros.
También igualaron su marca de la temporada pasada de 11 juegos por encima de .500.
“Fue un partido de locos”, comentó el mánager visitante, Joe Girardi. Antes de que Hicks anotara la carrera de la victoria, el momento más señalada de los extra innings corrió a cuenta de Kyle Schbarber.
El jardinero de los Cachorros corrió hasta las gradas en zona de foul para lograr una espectacular atrapada de un popup de Chase Headley en el 12mo.
“Una jugada trementa”, señaló el mánager de Chicago, Joe Maddon. Por los Yankees, el venezolano Ronald Torreyes de 1-1.
Los dominicanos Starling Castro de 8-0 con una anotada y dos impulsadas; Gary Sánchez de 1-1; Luis Severino de 2-0. Por los Cachorros, los venezolanos Miguel Montero de 1-0; Willson Contreras de 8-1.
El puertorriqueño Javier Báez de 8-2 con una anotada y dos impulsadas.
Durante el compromiso es digno recalcar que entre Yankees y Cubs utilizaron 15 lanzadores y enviaron más de 500 lanzamientos.
Este cotejo no es el más largo en la historia de las Grandes Ligas, para conocerlo hay que remontarse al 1 de mayo de 1920 cuando los Brooklyn Robins, en un futuro cambiarían su nombre a Dodgers, se midieron a los Boston Braves en un duelo de 26 entradas que oficialmente terminó en un empate a una carrera.
Ese juego curiosamente se completó en 3 horas y 50 minutos.
También hay que destacar que las entradas adicionales comenzaron con 10 ponches consecutivas.
Luis Severino, de República Dominicana y Jon Lester, los abridores del partido, abanicaron a nueve bateadores cada uno. Cada lanzador en el juego ponchó a por lo menos un oponente.
Además, la organización de Nueva York, según un comunicado de Grandes Ligas puso récord de franquicia en el departamento de ponches, con 26 de sus lanzadores y 22 de bateadores.
Los lanzadores de los Yankees también abanicaron a dos bateadores o más, otro récord de las Mayores.
Por su parte, Chicago Cubs impuso nuevo registro del equipo al poncharse 26 veces. Sus 22 bateadores abanicados fueron la segunda mayor cantidad en la historia de la organización.
Su récord de ponches recibidos es de 24, que está desde el 15 de mayo del 2003 en un partido de 17 innings en Milwaukee.
La marca anterior de ponches en el Wrigley Field era de 37, impuesta el 31 de mayo del 2003 en un juego contra los Astros.
