La FIFA le propinó ayer un duro golpe a Argentina que quedó en jaque en la recta final de la eliminatoria sudamericana al Mundial de Rusia 2018, al sancionar con cuatro fechas de suspensión al estelar Lionel Messi por insultar a un árbitro asistente.
Argentina perdió a su pieza clave, capitán del equipo, para enfrentar ayer a Bolivia, donde fue reemplazado por Ángel Correa, del Atlético de Madrid. Pero la Albiceleste, tampoco podrá contar con el astro del FC Barcelona para partidos decisivos ante Uruguay en Montevideo, el 31 de agosto, frente a Venezuela el 5 de septiembre, ni ante Perú el 5 de octubre. Solo ante Ecuador en Quito, en la última fecha de las eliminatorias, el 9 de octubre, Messi podrá volver a las filas del equipo del entrenador Edgardo Bauza, cuyo esquema se derrumbó como castillo de naipes por el fallo adverso.
El jueves pasado, jugando mal pero con un triunfo ante Chile (1-0) con gol de Messi, de penal, Argentina respiró porque volvía a posicionarse entre los clasificables al Mundial, luego de estar en zona de repesca. El presidente argentino Mauricio Macri, de visita en Holanda, envió un saludo por Twitter al astro sancionado: “Hoy tenemos que estar más juntos que nunca. Un abrazo para Leo y todo el equipo. ¡Vamos Argentina!”.
Antes, el mandatario boliviano, Evo Morales, criticó la medida. “Algo conozco de fútbol, la infracción fue a [Título] Messi. Mi solidaridad con el mejor futbolista del mundo”, escribió en Twitter.”
