La clasificada selección de Argentina pasó la prueba de fuego con un fútbol eficaz sin su gran bastonero, Lionel Messi, al vencer la noche del jueves 2-1 a Chile en los 2.400 metros de altitud de Calama, un hueso duro de roer en ruta a Catar-2022.
“Seguimos sumando y creciendo”, dijo Ángel Di María.

