Los boxeadores Saúl Canelo Álvarez, Gennady Golovkin y los organizadores de la cartilla esperan que el choque sea “una pelea de verdad” el próximo 16 de septiembre en Las Vegas, Estados Unidos, por la supremacía del peso mediano.
Y los dos no ocultan su desdén respecto al “otro evento”: el retorno de Floyd Mayweather frente al campeón de artes marciales mixtas Conor McGregor, pautado el mes previo en la misma ciudad.
“Me tienen sin cuidado”, declaró el promotor Óscar De La Hoya . “El que sea tres semanas antes de una cita entre dos grandes campeones no afecta en lo absoluto. Si la gente quiere ver una pelea en serio, deberán sintonizarse el 16 de septiembre”.
No hay duda alguna de que el enfrentamiento entre McGregor y Mayweather, de vuelta a los tinglados tras un retiro que duró dos años, despierta enorme intriga.
Pero la Álvarez-Golovkin es la pelea más trascendental —y que promete más acción— desde que Mayweather derrotó por decisión a Manny Pacquiao en 2015.
Lo tiene todo. Los dos están en el apogeo de sus carreras. Triple G se presenta con un récord invicto y Canelo solo ha perdido una vez, ante Mayweather hace cuatro años.
Ambos son noqueadores por excelencia. Era la pelea que se pedía a gritos desde hace mucho tiempo.
El kazajo Golovkin (37-0, 33 nocauts) expondrá sus coronas del peso mediano ante Álvarez (49-1-1, 34 nocauts).
