En abril de este año, la empresa constructora entregó la piscina Adán Gordón, en mayo recibió el permiso de ocupación y en junio nadadores de diferentes edades participaron en su supuesta reinauguración; sin embargo, tres meses después de que se dieron esas brazadas sigue cerrada.
Ernesto Fernández, presidente de la Liga Provincial de Natación de Panamá y uno de los organizadores de las competencias locales de este deporte, aseguró que la situación está afectando a sus atletas, tanto en la parte deportiva como en la económica.
Antes de ser cerrada para que comenzaran los trabajos de remodelación de esta pileta, ubicada en Calidonia, la utilizaban diariamente cientos de nadadores de los clubes Aquatiger, La Salle 2000, Delfines Azules, Halcones Rojos, un club de la policía y la selección de polo acuático.
“Todos estos nadadores y clubes tuvieron que buscar otras sedes para entrenar. Lo peor es que no hay muchas opciones”, destacó Fernández.
El dirigente deportivo explicó que esa movilización le ha representado a los nadadores un gasto económico, por lo que espera que pronto los atletas puedan usar esta instalación, que a simple vista ya está lista.
Jorge Moreno, actual administrador de la Adán Gordón, reveló que solo faltan tres guardavidas para poder abrir sus puertas, ya que cuenta con el personal administrativo.
La sede de cientos de nadadores capitalinos, dedicada al primer representante de Panamá en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam en 1928 (Adán Gordón), pasó por un proceso de estudio, diseño y construcción, todo por un valor aproximado de 3 millones de dólares.
Rafael Moscote, presidente del club Delfines Azules, comentó que sus 88 atletas también están a la expectativa por la apertura de esta piscina. “Tenemos años esperando por esta instalación, nuestra sede de toda la vida. Nosotros tuvimos que dividir el grupo en tres partes para que nuestros nadadores tuvieran la oportunidad de entrenar”, añadió.
Moscote dijo que ante la escasez de las piscinas en la capital panameña se hace necesario la pronta apertura. “Imagínese, estuvimos a punto de desaparecer por las dificultades que teníamos para practicar”, dijo.
Iosef Friedman, director de arquitectura del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), dijo que esa institución está trabajando para que la piscina preste el servicio a la comunidad. “En este momento, solo falta legalizar la conexión eléctrica y hacer el nombramiento de tres salvavidas para que la Adán Gordón abra sus puertas”, confirmó.

Antes y después
Esta piscina fue cerrada en varias ocasiones en 2016, debido a la falta de insumos. De hecho, un informe elaborado por la empresa española Fluidra para Pandeportes, fechado el 20 de marzo de 2015, da cuenta de que en aquella fecha era “una piscina totalmente en desuso, cuya infraestructura no garantiza un uso eficiente, seguro y saludable de los usuarios”.
En 2017 comenzó la transformación de la nueva piscina, la misma que fue construida para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1938.
Ahora, el coliseo deportivo, que está en los planes para ser usado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Panamá 2022, cuenta con medidas de 50 metros de largo por 22 de ancho, con ocho carriles.
Las remodelaciones, efectuadas por la empresa Dirección de Obras, incluyen partidores electrónicos, nada comparados con lo que tenía. Además, su fachada fue retocada, dando una impresión de modernidad y amplitud en el interior del nuevo coloso.
Sus carencias han sido superadas. Aquellas viejas instalaciones llenas de óxido y parapetos ya no existen. Todo huele a nuevo desde lejos. Pero sigue cerrada.
