El técnico de la selección nacional de fútbol, Américo Rubén Gallego, junto con su cuerpo técnico, presentó el plan de trabajo para el próximo año con miras al proceso de clasificación mundialista Catar 2022.
Según expresa Gallego en un boletín de prensa de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), se iniciará “el primer microciclo de trabajo a finales de enero, [que] consistirá en evaluaciones físicas a los jugadores tomando en cuenta que recién habrá empezado el torneo local”. Este primer microciclo se extenderá del 27 al 29 de enero. En total serán cinco microciclos.
En febrero se cumplirán otras tres semanas de trabajo, de tres días cada una. Dos de ellas, del 10 al 12 y del 17 al 19, se dedicarán a labores técnico–tácticas. La restante, del 24 al 26, centralizará el entrenamiento en el aspecto competitivo.
En marzo, en los días del 16 al 18, se tendrá el quinto y último microciclo previo a la fecha FIFA programado para ese mes. A propósito, Gallego comenta en el boletín que quiere jugar partidos con equipos que le exijan a la selección nacional.
“A mí y a mi cuerpo técnico siempre nos gustará jugar contra los mejores, porque de esos equipos se sacan muchas enseñanzas y así, al próximo rival al que enfrentas, le juegas diferente”, profundiza.
Plan de trabajo
Gustavo Raggio, asistente técnico de Gallego, conversó sobre el tipo de trabajo que sigue y lo que espera de los jugadores. “Tendremos a un grupo de jugadores que se merezca estar en la selección... que se lo gane fin de semana tras fin de semana”, argumentó Raggio.
“Teníamos una urgencia primaria que era intentar entrar a la hexagonal, pero al no poder hacerlo nos vamos con el plan B, que es el camino largo de la eliminatoria”, comentó.
“Sabemos que tenemos un grupo de jugadores con una edad [en la] que se va terminandosu vida futbolística, y hay otro que tiene que empezar a tomar el liderazgo, no solo en lo futbolístico sino también dentro del vestuario”.
Rubén Olivera, preparador físico del onceno panameño, habló sobre cómo ve a los jugadores locales y cuál sería el reto principal por cumplir.
“El jugador local tiene muchas aptitudes y una capacidad muy importante desde el punto de vista físico. Pero en definitiva hay una parte que, a través de la organización y nuestra manera de pensar y de vivir el fútbol, podemos organizar para que los jugadores tengan un grado de profesionalismo más alto [y] para que la brecha entre ellos y los jugadores internacionales no sea tan grande”, precisó Olivera.
Tecnología
Un asunto clave en el trabajo del cuerpo técnico de Américo Gallego es el uso de la tecnología para analizar a los jugadoresllamados a cada microciclo de trabajo.
Rubén Olivera comentó que: “Invertimos mucho tiempo y trabajo en la tecnología, en la evaluación del jugador, hicimos un software [para] análisis de la inteligencia artificial, hicimos match análisis, tuvimos una estructura médica importantísima, hicimos investigaciones, somatotipos. El jugador de Panamá está muy bien monitoreado por el cuerpo técnico y el cuerpo médico de la selección”.
