Jezreel Corrales viaja este domingo a defender su corona. Le advirtió a su rival de que se prepare y prometió traer su cinturón de campeón de vuelta, aunque sabe que la pelea no será fácil.
El boxeador panameño, de 26 años de edad, pondrá en juego su corona ante el invicto noqueador de Puerto Rico, Alberto Explosivo Machado, el próximo 21 de octubre en el Turning Stone Casino de Verona, Nueva York, Estados Unidos.
El Invisible, como apodan a Corrales, viaja acompañado de su entrenador Juan Mosquera, quien ayer reveló que su pupilo saldrá de Panamá a solo dos libras del peso pactado.
El encuentro entre Corrales (22-1, 8 Ko’s) y (18-0, 15 Ko’s) fue firmado en 130 libras y será el evento principal de la cartelera que organiza Golden Boy Promotions.
Este será su segundo combate para el púgil de San Miguelito en Estados Unidos. Dijo sentirse tranquilo y confiado de traer de regreso el título a Panamá.
“He visto varios pleitos de mi rival y sé que tira la mano, pero he trabajado para salir triunfador con el favor de Dios”, agregó.
“Volveré a pelear en un lugar donde los fanáticos son muy exigentes y por eso hay que salir a dar el todo por el todo”, comentó Corrales, que expone por tercera ocasión su corona, que le arrebató al japonés Takashi Uchiyama.
No quiso adelantar un pronóstico del resultado, pero aseguró que regresará con el título al imponerse con una victoria, ya sea por nocaut o por decisión.
El campeón número 30 de Panamá y supercampeón superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo esbozó la realidad de su categoría en la que se encuentran grandes atletas.
“Todos los rivales son complicados arriba del ring y sobre todo cuando se enfrentan dos zurdos, todos tienen sus cualidades, por eso yo no subestimo a ningún rival”, destacó Corrales al dar un pantallazo sobre su oponente, que lo supera en alcance y altura.
El campeón advirtió de que dejará que el boricua lo ataque y que siempre lo mantendrá cerca para que no pueda estirar sus brazos.
Corrales para este compromiso se ha enfocado más en su rapidez que en su poder, como lo hizo en una anterior defensa en la que derrotó al mexicano Robinson Castellanos, de quien no se ha vuelto a hablar de una posible revancha.
“Aprendí mucho en este combate, hubo errores que ya hemos corregido”, mencionó Corrales, que de paso recordó que “ese combate gustó mucho en Estados Unidos”.
“Esta vez tendré que moverme más porque Machado es más alto y más rápido. Por eso entrenamos para mejorar este aspecto”, aportó El Invisible, que confesó que tiene dos meses de preparación.
Le mandó un mensaje a su rival: “que se prepare, que tenemos que dar un buen espectáculo”.
“Después de este combate no tengo nada planeado porque en esta categoría todos los boxeadores son buenos”, dijo el campeón.
Mosquera, su entrenador que lo acompaña en su periplo junto con Lesbia de Moss (apoderada) y Ricardo Córdoba, detalló que conocen de la estatura, alcance y buen boxeo de su rival.
“Hemos buscado sparrings similares a él, altos, zurdos y con el mismo estilo. Él sabe caminar el ring, pero confiamos en la calidad de Corrales”, dijo Mosquera que en estos días ha trabajado la pegada de su pupilo, porque sabe que es rápido en el cuadrilátero.
“Nuestro rival es de mucho cuidado”, advirtió.
