Con solo 12 años de edad, Juan David Rivera Urriola asegura que no ha ganado nada aún en su carrera como tenismesista, actividad en la que desde los 7 años inició su práctica al ver a su padre desempeñarse en este deporte.
Es el actual campeón nacional de los Juegos Nacionales Codicader categoría preintermedia y dentro de las clasificaciones nacionales se ubica entre los mejores infantiles.
“He ganado algunos torneos, pero aún no en los nacionales y hacia eso estoy enfocado, combinando mis estudios de primer año de secundaria y entrenando diariamente”, destacó Rivera.
De solo 75 libras, este chiricano es ágil no solo en el juego, sino también mentalmente, y su andar por el tenis lo ha hecho igual destacar en el fútbol colegial por su gran movilidad.
“Me apasionan ambos deportes, pero sé que llegará el momento en que debo escoger en cuál he de continuar y ese será el ping-pong”, sentenció.
“En el fútbol me gusta hacer goles, correr, driblear, celebrar una anotación, pero es un deporte de mucho contacto físico y se dan lesiones y con ello pueden acabar con mis sueños de tenista”, aceptó.
Relató que en el ping-pong, como todo deporte, hay que tener las mejores condiciones físicas y mentales para poder enfrentar a un rival.
“En este tenis, lo mental es primordial, concentración, movimientos, acción, reacción, son tantas cosas en las que debes saber manejar la parte física con lo mental”, subrayó.
Asegura que antes de un partido, si no conoce al rival que ha de enfrentar, lo observa detalladamente cuando se ejercita o cuando juega.
“Lo estudio para saber de sus habilidades, fortalezas y debilidades, igual sé que ellos también me estudiarán e incluso con jugadores que me he enfrentado también estoy atento a sus movimientos y técnicas” apreció.
Dentro de las clasificaciones chiricanas categoría “A” élite, Juan David se ubica de décimo tercero, y tras resultados de competencias en nacionales, entre los 10 mejores (a media tabla), esto con base en competencias de jugadores de 13 años.

Pese a su edad, Juan David sabe que lo primero que debe realizar para alcanzar cualquiera meta es la disciplina y sabe que en estos momentos son los estudios.
“Ellos están primero que incluso este deporte”, aceptó.
Dijo que siente admiración por el jugador alemán Timo Boll.
“Es de gran fortaleza y rapidez, ha sido campeón mundial, tiene un juego muy especial”, aseveró.
De sus padres, citó que su papá Bolívar ha jugado ping-pong desde hace años, por lo que le considera ha sido su primer entrenador que siempre está a su lado.
“Me aconseja y me alimenta de sus experiencias, por él me enamoré de este juego”, aceptó.
De su madre, Irinia, dijo que es la entrenadora de todo lo concerniente a los estudios.
“Me gustaría que en todas las escuelas tuvieran una mesa para desarrollar este deporte, e incluso gimnasios exclusivos para ello, ya que en nuestra ciudad solo existen dos, aseveró.
“Hay muchos niños como yo que les gusta este deporte, pero no tienen locales ni guías para que los entrenen y crezcan tenísticamente”.
Su entrenador, Raúl Miranda, lo califica como un jugador en ascendencia, de estilo muy activo y ofensivo.
“Es inteligente y disciplinado, enfocado en lo que desea alcanzar y superar sus propios registros”.
