Cuando Panamá clasificó al Mundial de Rusia en el mes de octubre su nombre no sonaba por ninguna parte.
Ahora, meses después, José Luis Rodríguez figura como uno de los puntos más destacados de la selección nacional, luego de su primera participación mundialista.
Apodado el Puma, estuvo muy cerca de entrar en la historia junto a Felipe Baloy como los únicos anotadores por Panamá en una Copa del Mundo, pero al final no pudo ser.
El más joven entre los 23 convocados, con 20 años, de las divisiones inferiores del Gent de Bélgica, fue titular en los tres partidos y fue líder por el onceno nacional en faltas recibidas con 11, en una muestra de su atrevimiento durante toda la competición.
Rodríguez fue una apuesta arriesgada del técnico Hernán Bolillo Gómez, que al final pagó dividendos, ya que lo llevó a Rusia pese a que nunca había disputado un partido oficial con la camiseta de Panamá.
Aquí el mano a mano con el oriundo del barrio de El Chorrillo una vez concluido el partido en el Mordovia Arena de Saransk.
¿Cómo resumes la participación de Panamá en el Mundial?
Ya vimos lo que es nivel de una Copa del Mundo y ahora solo queda que las nuevas generaciones tomemos estas enseñanzas para poder aportarle a la selección. Fue una experiencia muy bonita y solo queda seguir trabajando cada uno en su club para después afrontar las próximas eliminatorias y poder llegar a Catar y pasar la fase de grupos, que es lo que deseamos.
Pudiste cumplir un sueño que es celebrar un gol en el Mundial, pero, ¿cómo fue cuando te enteraste que habían cambiado la decisión?
Para mí fue gol mío porque si no pateó no es gol. No me importa lo que diga la FIFA, si es autogol o no. Estoy agradecido con Dios, lastimosamente, no salieron los resultados.
Eres el más joven y jugaste de titular en todos los partidos, toda una sorpresa, ¿cómo fueron estos últimos meses para ti?
Agradeceré toda la vida por haber podido vivir este sueño. Hace un mes pensaba que iba a ver el Mundial desde mi casa con mi familia, y estar aquí, vivir un Mundial, es algo que no tengo palabras para describirlo. Solo toca agradecer a Dios y seguir con la misma humildad. Es algo que jamás se borrará de mi memoria.
¿Qué pasará con tu futuro, buscarás un nuevo equipo?
Ahora mismo no estoy pensando en eso. Solo pienso en mi club, en hacer las cosas bien. Si llega una oferta bienvenida sea.
