El Clásico Mundial de Béisbol ha sido una caja de sorpresas para Panamá. A pesar de que no hay ningún equipo con las siete letras en el pecho, hay un representante netamente panameño en dicho torneo.
Se trata del árbitro bocatoreño Edgar Estivison, quien forma parte del cuerpo arbitral de dicho certamen.
Estivison manifestó estar orgulloso del privilegio de formar parte de dicho grupo. “Llegar a este nivel no ha sido fácil”, al punto de que no descarta apartarse de esta actividad en un futuro cercano.
Estivison, de 46 años de edad, está participando por tercera vez en un Clásico Mundial, que es organizado por Major League Baseball, y estará actuando en la segunda ronda del torneo en San Diego, Estados Unidos.
Para la versión de este año, el bocatoreño realizó lo que mejor sabe hacer, arbitrar, en el grupo C, que tuvo como sede Miami, Estados Unidos.
Durante su participación fue rotado como árbitro en tres bases durante cuatro partidos.
“Fue una experiencia maravillosa, tuvimos juegos bastante cerrados y se notó un buen nivel”, afirmó Estivison, quien actuó en los partidos Colombia-Estados Unidos, Colombia-Canadá, República Dominicana-Estados Unidos y Dominicana-Colombia.
“Todo estuvo en lo normal, unos partidos sin jugadas controversiales, en lo que me tocó a mí en Miami. Espero seguir así, y la jugada que me den, que las pueda sentenciar bien, para que mi trabajo quede intachable y seguir cosechando triunfos, gracias a Dios”, afirmó el panameño.
Estivison comentó que siente mucha presión, sobre todo en estos partidos que son vistos por millones de personas, pero que pese a eso la clave es estar bien centrados y seguros de aplicar los reglamentos.
“He sentido bastante presión en este Clásico Mundial, Millones alrededor del mundo nos están viendo. Tenemos aquí muchos supervisores”, destacó el árbitro panameño.
“Tenemos que estar concentrados al mil por ciento; tratar de relajarse, tratar de adelantarse a las situaciones que se puedan dar y estar preparados para lo que se dé, tanto en la sentencia como en la mecánica”.
LA REALIDAD
A pesar de cumplir por tercera vez su sueño, cuando llega a Panamá debe enfrentarse a la difícil realidad.
Actualmente sigue a la espera de una respuesta para conseguir un trabajo, que le permita compartir con el deporte de sus amores.
“No quiero retirarme (del béisbol), me siento fuerte con 46 años, puedo dar unos seis o siete años más en el béisbol. Pero en realidad si yo no cuento con un apoyo de algún trabajo, tendría que verme obligado a apartarme del béisbol, porque en Panamá del béisbol nadie vive”, sentenció Estivison.
“En realidad ojalá apenas llegue me puedan apoyar, No pido que me regalen nada. Un empleo para correr los gastos de mi hogar y poder llevar una vida que pueda compartir con el arbitraje.
Agregó que trabaja en los campeonatos nacionales de béisbol, pero que eso no es algo permanente, al igual que su labor en una escuela de béisbol que hay en Changuinola, que también es temporal.
Se pudo conocer que el experimentado árbitro ha entablado comunicación con la Federación Panameña de Béisbol y autoridades en Changuinola para ver qué consigue. Estivison ha participado en cerca de 15 torneos internacionales de béisbol de primer nivel.
