REGATA

La química de Akua dio resultado

La química de Akua dio resultado
La química de Akua dio resultado

Sacrificio, trabajo en equipo y la satisfacción del deber cumplido se ponderan, por parte de los remadores de Akua, como las claves del éxito para destacar en la última edición de la carrera de cayucos de Océano a Océano, que se desarrolló en las aguas del Canal de Panamá.

Akua se robó las miradas y los aplausos por ser uno de los cayucos revelación de la carrera, conformada de cinco etapas, distribuidas en tres días seguidos.

Tres de sus remadores: Andrew Eisenmann, que hizo de pacer en el bote, Michelle Valverde (bailer) y Johan Fonseca (steer) contaron su experiencia durante la competencia, que comenzó en Colón y terminó en la rampa de Diablo.

Samuel Padrón (power) y Alberto Hernández (coach), también formaron parte del equipo de Akua, que se llevó los honores de la categoría juvenil mixta, con un tiempo de 5:24.28, un nuevo récord.

La química de Akua dio resultado
La química de Akua dio resultado

En esos tres días los jóvenes remadores tuvieron que trabajar en equipo, poner a prueba su resistencia y concentración para convertirse en uno de los protagonistas de esta prueba.

Eisenmann fue el encargado de dar a conocer los detalles de la primera etapa de la prueba, la cual es denominada stretch y en que impusieron su primer récord (46.49).

“Yo era el único que había remado antes este recorrido. En mi primera oportunidad nos volteamos nueve veces, así que tenía un poco de recelo. Sabía que no era un tramo fácil y esta vez las olas estaban grandes y constantes”, detalló.

Además, narró que tuvieron que hacer dos veces la partida, ya que la primera fue en falso. “ Toda esa adrenalina se perdió, pero nos volvimos a concentrar y nos enfocamos en un punto y terminamos terceros en la general juvenil, fue un gran estímulo para el equipo, agregó. “Fue el momento en que tuvimos que confiar en el trabajo de cada uno”.

A Valverde le correspondió contar sobre el segundo día de competencia, al que nombró como “el que todos esperaban”. “Es el tramo más largo y todo lo que practicaste durante la temporada se ve aquí: balance, concentración, resistencia y trabajo en equipo, es la graduación”, dijo la remadora sobre este tramo, en que también rompieron el récord con un tiempo de 2.57.41 horas, hasta Gamboa.

La química de Akua dio resultado
La química de Akua dio resultado

Fonseca fue el encargado de resumir los tres trayectos siguientes, que se disputaron el último día. Calificó el corte Culebra como el más desgastante. “Ese tramo destruye a los remadores, porque no hay brisa, el sol te pega de frente, el calor y la humedad te hacen jugar con tu mente”, añadió.

“Cuando miras el puente Centenario piensas que estás llegando a la meta, lo pasas y sigues remando una hora hasta que puedes ver por fin a los aficionados apoyándote”.

En esta etapa también impusieron récord, con registro de 1.14.39 horas. Se quedaron cortos en Miraflores y Diablo, dos tramos, que han sufrido alteraciones.

Sobre los nuevos registros, cuatro en total, revelaron que se enteraron de ellos por otras personas, ya que el reloj que utilizaban llevaba otro conteo.

Destacaron que lo más difícil en esta prueba fue tener mente fría y balance, porque según ellos, de nada sirve poseer grandes músculos si esto falta. La convivencia con las otras personas, lo evaluaron como lo más divertido.

Mientras la temporada estará en receso, probarán suerte en las competencia de bote dragón. Por último, le mandaron un mensaje a los futuros remadores: “este deporte exige mucho sacrificio, el cual se compensa con la satisfacción de haber terminado exitosamente algo en la vida”.

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