Con un plantel tasado en un valor que supera los mil millones de dólares y que incluye al prodigio Kylian Mbappé, un entrenador que ganó el Mundial como jugador en 1998 y un día más que Croacia para descansar y preparar la final, Francia debe alzarse por segunda vez con el trofeo más importante del fútbol.
Y aquí las razones:
Experiencia amarga
Sucumbir 1-0 ante Portugal en la final de la Eurocopa como local hace dos años fue un duro golpes para Les Bleus y les hacen estar más motivados para esta definición. Francia tuvo un día menos que Portugal para recuperarse de su semifinal en 2016. Esta vez, Francia es el equipo más descansado, con cuatro días completos para afrontar la final tras vencer 1-0 a Bélgica.
“Conozco el sabor de la derrota en una final y es muy amarga”, dijo el volante Paul Pogba, uno de los siete jugadores que estuvieron en la final de la Euro 2016.
Mbappé
Apodado “37” por sus compañeros luego que un esprint suyo supuestamente marcó los 37 kilómetros por hora ante Argentina, Mbappé es un torbellino cuya facilidad de desmarque puede cambiar el rumbo del partido en un instante. Francia le dará rienda suelta, como lo hizo ante Bélgica y Uruguay. Dada su ambición y enorme confianza, Mbappé podrá ser más individualista ante Croacia. “ Lo que ha hecho es de locos, un Mundial a su edad y con tantos goles”, dijo Umtiti.
La defensa
Umtiti, de 24 años, y Varane, de 25, solo habían jugado juntos en seis partidos antes del Mundial, pero ahora conforman una segura dupla de centrales que podría cargar a Francia por muchos torneos más.
Kanté
El jugador más pequeño de Francia (5.6 pies) está en todas. Un centrocampista que corre y corre. Hay que superarle para poder penetrar la defensa francesa y eso es algo que Lionel Messi, Kevin de Bruyne y otros han descubierto que no es fácil.
