Después de su debut en Grandes Ligas Paolo Espino aseguró que “nunca me rendí”. El panameño se refiere a que pasaron 11 temporadas y mil 304 entradas desde que llegó a las ligas menores en 2007, antes de ser ascendido por los Cerveceros de Milwaukee.
El panameño número 58 en las Mayores desde que lo lograra Humberto Robinson en 1955, hizo su primer lanzamiento el pasado viernes en una tarde fría ante los Cachorros de Chicago.
Espino abrió el partido, que ganaron los Cerveceros 6 carreras a 3, pero se fue sin decisión tras lanzar cuatro entradas completas, de un compromiso que fue interrumpido por la lluvia por casi dos horas.
El pícher panameño, de 30 años de edad y 5.10 pies, agregó que “yo también tengo todo el apoyo de mi familia, de mis amigos, siempre han estado. Es increíble, esa es la clave, toda esta gente que me apoya y me ayuda en mi carrera. Estoy feliz, emocionado, y nunca olvidaré este momento”.
Espino tomó apresuradamente un avión y olvidó un abrigo que le hubiese ayudado a lidiar con los vientos fríos que azotaron el Wrigley Field en su debut.
Al llegar al estadio se dio cuenta de que había dejado su abrigo, pero tuvo la suerte y sorpresa de que el traductor de español Carlos Brizuela, su antiguo compañero de equipo, lo recibió y le entregó otro con el nombre de los Cerveceros en el pecho. Así detalló Espino sus primeros momentos con su equipo.
“Desde que he estado en ligas menores, él (Brizuela) me ha estado siguiendo, apoyándome en todo”, destacó Espino después de la victoria de los Cerveceros. “Estaba tan emocionado como yo”, agregó en una entrevista aparecida en MLB.com.
En su primera aparición tiró cuatro entradas completas, en las que permitió tres carreras, una de ellas sucia, cinco imparables y ponchó a tres, para dejar su promedio en 4.50.
Su presentación estuvo marcada por sacar en fila a los primeros seis bateadores de los Cachorros, que perdían en la segunda entrada por dos carreras. Al primer bateador lo ponchó.
El lanzador panameño lució en su espalda el número 56 y realizó 71 lanzamientos buenos y 42 malos.
Se une a los ex grandes ligas Carlos Lee, Ben Oglivie y Carlos Maldonado, entre otros panameños que jugaron con esa organización.
El panameño, que se fue sin decisión en su primera apertura, dependía de la recuperación de Júnior Guerra y anoche fue enviado de vuelta aTriple-A, informó su club en la cuenta de twitter.
OPORTUNIDAD
“Había estado esperando esta oportunidad por tanto tiempo”, agregó el panameño. Después de mil 304 entradas en 291 partidos durante 11 temporadas en las menores, ninguna lluvia ni frío podrían entorpecer el debut esperado de Espino.
Craig Counsell, director de los Cerveceros, señaló que tiene mensajes de texto de personas que han estado en contacto o entrenado a lo largo de los años con Espino, y se muestran felices.
“Él se lo ha ganado, es el resultado final al esfuerzo, ha trabajado su camino para tener una oportunidad como esta”, agregó Counsell.
Espino fue seleccionado por los Indios en la décima ronda del draft en 2006 y llegó a Triple-A cuando tenía 23 años. Eso fue en 2010, la primera de las ocho temporadas en las que tocó el nivel Triple-A para los Indios, Nacionales y Cerveceros.
David Stearns, gerente de la organización, argumentó que Espino “se lo ha ganado por la forma en que ha lanzado” y agregó que “no estamos en el negocio de dar oportunidades, estamos en el negocio de dar oportunidades a personas que creemos que pueden ayudarnos a ganar partidos de béisbol”.
Cuando se le preguntó si pensaba que iba a recibir otro partido, Espino se encogió de hombros y dijo: “Espero que sí”. Anoche fue enviado a Triple A.
La esposa de Espino, Leslie, a quien conoció en 2009 durante su ascenso a la cadena de la liga menor con los Indios, enfrentó retrasos en viajar de Colorado Springs a Chicago con la hija de cinco meses de la pareja, Alana. Llegaron a la tercera o cuarta entrada, justo a tiempo para ver algunos de los lanzamientos de Paolo.
(Con información MLB.com)
