Hazard, De Bruyne, Mertens, Lukaku... la delantera de Bélgica haría soñar a cualquier equipo, pero se ha convertido en un rompecabezas para el seleccionador panameño Hernán Darío Bolillo Gómez, que a una semana del debut mundialista duda en cómo contrarrestar el poderío ofensivo de los Diablos Rojos.
La ecuación no es fácil y al veterano técnico colombiano, que dirigirá por tercera vez a una selección en un Mundial (tras hacerlo con Colombia en Francia-1998 y Ecuador en Corea y Japón-2002) aún le quedan unos días de trabajo en Saransk, a 600 km al este de Moscú, para decidir por la táctica y el sistema de juego a adoptar.
Tras la clasificación en octubre pasado, en los últimos partidos amistosos "hemos implementado varios sistemas de juego: 5-4-1, 4-1-4-1 y el 4-4-2, que es el más cómodo y al que estamos más acostumbrados", explicó Gabriel Gavilán Gómez.
