El número uno del golf, Tiger Woods, ya está divorciado de su hasta ahora esposa, la sueca Elin Nordegren, confirmó ayer el propio astro estadounidense.
“Estamos tristes porque nuestro matrimonio haya concluido y nos deseamos mutuamente lo mejor para el futuro”, señala un comunicado conjunto de la ya ex pareja publicado en la web del golfista poco después de que una corte de Bay County, Florida, concluyera este lunes los trámites de divorcio del deportista y disolviera el matrimonio.
En la nota, ambos subrayaron que su principal preocupación será el bienestar de los dos hijos que tienen, Sam Alexis, de tres años, y Charlie Axel, de uno, y que ese fue el principal foco de sus amigables negociaciones de separación.
Estas concluyeron con un acuerdo para la custodia compartida de los pequeños, agregaron por su parte los abogados de Woods y Nordegren, en otro escueto comunicado.
“Aunque ya no estemos casados, somos los padres de dos maravillosos niños cuya felicidad ha sido, y siempre será, de la mayor importancia para ambos”, señalaron al respecto el deportista y la ex modelo sueca.
“Una vez que tomamos la decisión de finalizar nuestro matrimonio, el principal foco de nuestras discusiones amigables ha sido garantizar su futuro bienestar”, agregaron y pidieron “privacidad para adaptarse” a la nueva situación.
Según People -sitio web especializado en celebridades-, tras la separación definitiva Nordegren, de 30 años, podría recibir entre 100 millones de dólares y propiedades. La custodia de ambos niños, Alexis, de tres años, y Charlie Axel, de un año, será compartida.
En junio, el diario The New York Times afirmó que las exigencias de la ex modelo sueca se elevaban a hasta 750 millones de dólares y que buscaba la patria potestad exclusiva sobre sus hijos, algo que finalmente parece haberse resuelto a favor del deportista.
Woods era considerado un modelo profesional y personal hasta que un extraño accidente de auto delante de su mansión en Orlando, Florida, la noche de Acción de Gracias a finales de noviembre del año pasado destapó un escándalo de infidelidades con hasta una docena de amantes que lo llevó a retirarse del golf sin fecha definida para someterse a terapia.
Woods regresó al golf en abril, tras un público mea culpa, aunque desde entonces no ha logrado más que pobres resultados, en su peor momento profesional en 14 años de carrera.
A raíz del escándalo, Woods perdió millones de dólares en patrocinios y debió alejarse de las competencias durante cinco meses, incluyendo dos meses en terapia en una clínica de Misisipi para tratar de salvar su matrimonio.
Con ese antecedente, el astro mundial del golf competirá a partir del jueves en el Barclays Championship, en Nueva Jersey, primero de los cuatro torneos del playoff del PGA Tour, al que se accede por los acumulados en puntos de la temporada.
Carente de triunfos este año, Woods se ubica en el lugar 112 entre los 125 golfistas que iniciarán la contienda, en la que enfrentará el peligro de ser desplazado de la cima por Phil Mickelson y Steve Stricker.
De diez contiendas disputadas en 2010, el Masters de Augusta y el US Open, también con cuarto lugar, son los únicos certámenes en los que Woods ha dado destellos de su excepcional calidad.
A comienzos de este mes, en Akron, Ohio finalizó en lugar 79, entre los 80 jugadores que pasaron el corte.

