Supervivientes de la plaga de lesiones durante los playoffs, los Phoenix Suns y los Milwaukee Bucks protagonizarán desde hoy unas imprevistas finales de la NBA, cuya resolución puede depender del estado físico de Giannis Antetokounmpo.
El dos veces ganador del premio MVP (Jugador Más Valioso) sufrió una hiperextensión de la rodilla izquierda en la última eliminatoria ante los Atlanta Hawks y su participación en las finales está en el aire.
Ninguno de los jugadores que saltarán hoy a la pista del Phoenix Suns Arena ha ganado el campeonato y solo uno ha competido en unas finales, Jae Crowder (Suns), que lo hizo el año pasado con Miami Heat.
Los Bucks consiguieron su único título hace medio siglo, y los Suns nunca han alcanzado el anillo desde su fundación en 1968.
“He querido formar parte de esto toda mi carrera”, dijo Chris Paul, jugador de los Suns, con el boleto a las finales en la mano.

