Tanto la apoderada como el boxeador tenían temor del resultado de las tarjetas.
Así lo confesó Lesbia Moss, manejadora del campeón superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo, Jezreel Corrales, quien defendió exitosamente su corona ante el japonés Takashi Uchiyama, a quien derrotó por decisión dividida.
El púgil panameño, junto a su apoderada, regresó el pasado domingo por la noche de Tokio, Japón, donde se realizó el combate titular.
“Sabíamos que Jezreel había hecho un buen trabajo sobre al ring, pese a una caída que para nosotros fue un resbalón; sin embargo, sentíamos la angustia por la decisión”, dijo Moss, y agregó: “Estábamos en Japón y cualquier cosa podía pasar”.
Moss comentó que en los primeros asaltos su pupilo iba ganando ampliamente hasta que se dio el resbalón en el quinto. “Ese gimnasio se quería venir abajo”, destacó.
“Nosotros íbamos mentalizados que Uchiyama estaría mejor preparado, porque en la primera pelea el japonés subestimó a Corrales”, reveló.
“En el décimo asalto Uchiyama hizo trastabillar a Jezreel, quien tuvo que abrazarlo y sacar su casta de boxeador para capear el temporal”, dijo la apoderada.
Corrales, por su parte, señaló a medios que no estaba seguro de haber ganado definitivamente antes de que se leyeran las tarjetas.
Para el japonés Uchiyama es la segunda derrota de su carrera, que ahora queda con marca de 2 reveses, con 24 pleitos ganados y 2 empates; mientras la hoja de vida del panameño registra 21 victorias, una derrota y 8 nocauts.
Moss señaló que Corrales tomará unas vacaciones de 15 días antes de conocer los posibles rivales con los que podría defender su título de las 130 libras.
“Es muy pronto para anunciar un rival, pero trataremos de que sea uno que no esté entre los primeros clasificados mundiales”, advirtió la apoderada.
