La potente recta y buen control durante nueve entradas de Alberto Rocambo Acosta ayudaron a frenar la artillería de Chiriquí y de paso darle a Colón el título del béisbol mayor, que este año fue dedicado al santeño Emilio Castro.
Acosta reveló al final del partido, disputado el sábado por la noche en el estadio Rod Carew, que le había pedido anticipadamente el juego a Alex Zapata. No lo defraudó y solo permitió cinco imparables, le anotaron dos veces, ponchó a siete y boleó a dos. La derrota fue para el zurdo Andy Otero.
Acosta colgó ceros hasta la sexta entrada, cuando los chiricanos anotaron una vez y seguidamente empataron el juego en el séptimo capítulo.
En el cierre de este último los colonenses respondieron para dejar el marcador final en cinco carreras a dos. A esa altura del compromiso Rocambo estaba inspirado y le pedía a su fanaticada, agitando los brazos, que se metiera más en partido.
Los 6 mil 618 fanáticos, en su mayoría de Colón, le respondieron. No dejaron de bailar y motivar a su equipo, que necesitaba poco para barrer la serie en cuatro encuentros.
La novena entrada fue de protocolo para el festejo colonense. Al caer el out 27 en el jardín central, jugadores, directivos y fanáticos se unieron en el centro del diamante del Rod Carew. Hubo fiesta, al mejor estilo colonense.
En ese lugar Acosta fue levantado en hombros y paseado como un héroe durante varios minutos. En su recorrido confesó que había pedido el partido para lanzarles a los chiricanos.
En su mensaje también hizo un llamado a que disminuya la violencia en Colón. El veterano lanzador, que podría integrarse a la pelota mexicana, mencionó que este año demostró que podía hacer el trabajo.
El mánager del equipo, Alex Zapata, y escogido este año como el Director del Año, también recordó que Colón es “una tierra de grandes deportistas” y citó los títulos que han obtenido en baloncesto y fútbol recientemente.
“Este título se lo dedicamos a la fanaticada colonense”, dijo Zapata, no sin antes hacer un llamado al cese de la violencia en su tierra.
El técnico campeón también destacó que le ganaron a un gran equipo, refiriéndose a Chiriquí, que acumula 13 coronas en la historia del béisbol mayor.
“Estamos demostrando que no todo es malo en Colón. Sabemos que hay mucha violencia, pero también gente que lo está haciendo bien”, señaló Jadhiel Santamaría, jugador de Colón.
RESUMEN
En la parte baja de la séptima entrada, Edgar Muñoz sonó un imparable para que Oriel Corpas anotara la tercera carrera para irse arriba Colón.
Luego, incogible de Santamaría trajo a la registradora la cuarta y la quinta por intermedio de Alfredo Borbúa y Muñoz, para tomar el control definitivo del partido.
A destacar las jugadas defensivas que fueron claves en el partido, por ejemplo, la que hizo el campo corto Félix Arosemena, cuando corrió de espaldas a buscar un elevado conectado por Jorge Miranda, se quedó con la bola y sacó en la primera a Einstein Gutiérrez, robándole un incogible.
También cuando Ashley Ponce conectó una línea sobre la segunda base y Edgar Muñoz se lanzó de cabeza para quitarle un imparable.
Muñoz, de 4-3, dos carreras anotadas, una remolcada; Santamaría, de 4-1, dos empujadas; Rigoberto Catuy, de 3-1, una anotada, una empujada, lideraron la ofensiva de nueve incogibles de la tropa colonense.
Jesús Barroso, de 4-1; Einstein Gutiérrez, de 3-1, una remolcada; Antonio Concepción, de 3-2, una anotada, fueron los mejores al bate por los chiricanos.
Antes del partido se desarrolló la premiación de los campeones individuales de la temporada, destacándose el metropolitano Gilberto Méndez, campeón lanzador, en efectividad y escogido Jugador Más Valioso de la temporada.
Zapata fue premiado como director de año. A destacar también la labor de Davis Romero, con nueve triunfos en la temporada y ninguna derrota.
Colón terminó la ronda regular con marca de 14 triunfos y 8 derrotas. Para llegar a la final dejó en el caminó a Veraguas y Panamá Metro, a los que despachó en cinco compromisos.
Canal 11 hizo un recuento de los jugadores del título de Colón de 1962 y mencionó, entre otros, a los receptores Armando Nápoles y Jerome Coles; mientras en el cuadro interior estaban Enrique Bonito, Urbano Archibold, Preston Williams, Franklin Niles y Roger Callender. En los jardines Alfonso Arias, Denis Rhoden, Milton Richard, Ramón Webster y Eusebio Ortiz. También estuvieron Valentín Watson, José Benson, José Bradford, Cyril Adamson, Domingo Santizo y Alfredo Harper. El profesor Rufo Garay fue el delegado.
