¿Demasiado temprano para rogarle? Usain Bolt, no te vayas.
La súper estrella que se encargó de que el atletismo fuera un deporte entretenido durante la última década volverá a la pista hoy por última vez, para disputar el relevo 4x100 con Jamaica.
Su presentación le dará a la afición algo para deleitarse tras cinco días de un tedioso campeonato mundial.
Lo que más dio que hablar desde que Bolt compitió el sábado pasado con una impensable medalla de bronce en los 100 metros: la gastroenteritis.
En medio del drama que involucró el virus estomacal que afectó al botsuano Isaac Makwala, la justa se ha caracterizado por carreras extrañas, favoritos que no estuvieron a la altura de las circunstancias y desconocidos que se crecieron ante el reto.
¿Alguien que se atreva a por lo menos pretender que disfrute estar en el pedestal que Bolt ocupó solo por casi una década?
“Una cosa es que te identifiquen entre los grandes del atletismo”, declaró Wayde van Niekerk, el sudafricano que ostenta el récord mundial de los 400 metros. “Es otra cosa tratar de rendir con la clase de nivel que te dará ese reconocimiento”.
Van Niekerk cumplió con una de las asignaturas.
Ganó sin sobresaltos los 400 metros. Acto seguido, el sudafricano se quedó corto en la final de los 200.
En cambio, el turco Ramil Guliyev atrapó el título.
Tuvo a su alcance el primer doblete 200-400 en los mundiales desde que Michael Johnson lo logró hacer con 22 años.
